sábado, 24 de mayo de 2014

Romedio Nicolussi, soldado-cocinero en Fiume


Romedio Nicolussi, en el frente austríaco en Fiume durante la primera guerra, posa primero a la izquierda, con su delantal de cocina, cuchilla en mano como si estuviera a punto de cortar una rebanada de lo que blande en su otra mano.

Romedio Nicolussi vino a la Argentina, y más precisamente a Bahía Blanca en 1954, junto a su esposa Concetta Sain, y sus hijos Marcelo, Carmen e Ivo. Aquí residían desde varios años antes su hijo mayor Rino, su nuera y su hijo Franco. Falleció en esta ciudad, en 1973.

I trentini e la grande guerra TG - RAI - Trentino


viernes, 14 de marzo de 2014

Soldados prisioneros en Rusia durante la primera guerra mundial: ¿cómo contar esa historia? - Soldati prigionieri in Russia durante la Grande Guerra: come raccontare quella storia?

Uno de los capítulos más complejos de la historia de los trentinos es sin duda el de la Primera Guerra Mundial. Dado que el actual territorio del Trentino formaba parte del imperio austríaco al momento de declararse la guerra, en 1914, los jóvenes de la región fueron reclutados e incorporados a las filas imperiales para luchar contra el Imperio Ruso, en la zona de Galizia, y contra el reino de Italia, después de 1915. Sin embargo, miles de esos soldados de lengua italiana, al llegar a la línea de fuego fueron tomados prisioneros o desertaron; y ya en territorio ruso, gracias a la acción de una misión militar enviada por el gobierno italiano, parte de ellos adquirieron la nacionalidad italiana, e incluso algunos pasaron a formar parte del ejército italiano en el extremo oriente.

En los relatos más remanidos acerca de la primera guerra, en las canciones de los coros italianos, y en las versiones retrospectivas de la historia familiar repetidas por nietos y bisnietos argentinos interesados en obtener la ciudadanía italiana, parecería que la historia de estos soldados trentinos no encaja.

Si esos miles de campesinos y pequeños burgueses enviados de un día para otro al frente de batalla se sentían austríacos o italianos, si esas deserciones fueron masivas o no; si la adopción de la nacionalidad italiana en el campo de concentración en Rusia fue algo realmente sentido o un expediente desesperado para poder volver a casa de algún modo; y si la versión posterior de la historia de esta guerra fue o no amañada por el fascismo, son temas que parecen estar en el tapete en estos días en el Trentino. Lógicamente, el planteo actual de estas cuestiones resulta de las circunstancias políticas precisas de quienes viven allá. Para nosotros, acá en la Argentina, ni la autonomía, ni la "nostalgia austricante", ni las intervenciones en la toponimia o en la erección de monumentos, memoriales, cementerios y museos por parte del régimen fascista forman parte de nuestros problemas ni de nuestro imaginario, pero por la forma en que se cuenta acá la historia de la inmigración (y por otros motivos), podríamos enfrentar el serio riesgo de contar estas historias en base a criterios, valoraciones y juicios "nacionalistas", "militaristas", e incluso, racistas (marcados por una cierta retórica fascista -tanto italiana como vernácula- que con el tiempo llegó a convertirse en sentido común).
 
Afortunadamente, que el tema no sea tan candente para nosotros, nos da la posibilidad de comprender mejor en qué contexto se dieron esos hechos, y de acercarnos a puntos de vista que ponen en primer plano la radical transformación de las subjetividades y de las relaciones interpersonales a causa del carácter extrermo e inusitado de las experiencias vividas, del dolor y fundamentalmente de la degradación de la dignidad de los seres humanos a los que llevó la guerra, cualquiera haya sido la bandera, nacionalidad  o posición de quienes la padecieron. Y finalmente constituye un estímulo para pensar en las vivencias de la primera guerra de algunos inmigrantes trentinos radicados en Bahía Banca: a la experiencia de la guerra ellos suman la de la emigración que (salvando las distancias) es también una experiencia traumática de pérdida, tanto de la propia lengua como de las costumbres, lazos familiares, paisajes y tradiciones. Casi no podiemos saber cómo reelaboraron ellos la historia de su participacion en la guerra porque ya no queda ninguno vivo (y mucho menos podemos nosotros emitir algún tipo de juicio respecto de sus decisiones o posiciones personales); solo de un modo indirecto, a través de los documentos y fotografías que ellos mismos decidieron conservar (o no), podemos entrever algunos pocos datos; y de un modo más oblicuo aún -pero no por eso menos fascinante- podemos tratar de comprender tantas actitudes, reacciones y formas de afrontar la vida en estas tierras con las que se manejaron hasta su muerte.

Desde esa distancia, y a conciencia de la dificultad que impone el tema y del caracter absolutamente fragmentario de estas historias, es que nos disponemos a echar un vistazo a esta página del pasado de nuestros inmigrantes.

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domingo, 9 de marzo de 2014

De Landesschutzen a Alpino: Agustín Ferrari durante la Primera Guerra


Agustín Ferrari (Comano, 1895 - Bahía Blanca, 1981)


 Con Agustín Ferrari tuve oportunidad de conversar sobre la Gran Guerra en el año 1981, poco antes de su muerte. Hace dos años, al incorporar parte de sus papeles al Archivo del Círculo Trentino, encontramos esta fotografía con su uniforme de Alpino, y esta hoja mecanografiada en la que enumera sus actividades como militar durante esos años (1915-1919):

 Agrimensor Agutín Ferrari

Nacido en Comano, partido de Lomaso, Provincia de Trento, 25/11/895.
Distrito de pertenencia en el momento de la licencia: BELLUNO; actualmente Trento
Llamado al ejército en Austria el 15-3-1915
Licencia: octubre, del 7° Alpinos de Belluno.
Servicios prestados
1) 2° Regimiento Landesschutzen (Alpinos) hasta junio de 1916 en Bolzano.
2) Curso en la escuela para oficiales reservistas en  Innsbruk hasta septiembre de 1915
3) y 4)  2° alpinos y 1° alpinos en Enns y Wels respectivamente, hasta diciembre de 1915
5) En el frente ruso, por opción hasta julio de 1916, participando en todos los combates contra los rusos  durante la ofensiva del General Brussilov en la zona de OLIKA (?), NOVNO (?) LUZK (?) ZATURZIK.
6) desertado del ejército austríaco y enviado a Kiew (Ucrania) donde se puso a disposicion de la  Misión Militar Italiana (Coronel Bussignani, Mayor Manera y Teniente Baz  de Trento). Continúa el viaje a través de Moscú Tambow, Persa, Samara Celyabinsk, Tobolsk.
7) Por intermedio de la Mision Militar Italiana, enviado nuevamente a Tambow, en el campo de concentración de los italianos irredentistas de Kirsenoff, a disposicion de esa misma Misión.
8) Inmediatamente despues de la revolucion comunista se inicia la evacuación, mediante contingentes, hacia Vladivostok, partiendo yo mismo con el último contingente de mi compañía.
9) 21 de enero de 1918, en cumplimiento de órdenes de las autoridades italianas, transmitidas a través del  cónsul general inglés, transferido a NICOLSK - USSURISKY, de donde es evacuador por amenza de ataque armado de comunistas locales hacia HARBIN.
10)  Como comandante de cuartel (ruso), aplacada la revuelta cmunista, se organiza el viaje hacia Tientsin (China) al frente de un contingente (mi ayudante: prof Corradi de Pola), por orden del Mayor Manera.
11) Junto al  Teniente Bazzani aplacada una revuelta comunista en los cuarteles ingleses de Tientsin.
12) Junio de 1918 - Partida con 15-20 oficiales y 360 soldados hacia MUGEN, SEUL, PUSAN, y embarque en el LOGAN hacia Vladivostok y San Francisco (California)
13) Septiembre: dede Camp Dix - New Jersey, partida hacia Génova en el GIUSEPPE VERDI y llegada a Génova a fines de septiembre despué de dos ataques de submarinos alemanes.

Equiparado al grado de subteniente por la duración de la guerra como voluntario, y a disposición
del comando superior de  Brescia, Piazzola sobre Brenta, y después del Armisticio de Villa Giusti  al Comando Tappa de Verona, al servicio del Comando Trenes Militares.

Marzo 1919 solicitud a la Gobernación Militar de Trento, Oficina Agricultura.
1 de octubre de 1919, solicitud de la baja del 6° Alpinos de Belluno.
30 de diciembre de 1930  nombrado Teniente con antiguedad 25 de febrero de 1929, con decreto boletín oficial 1930, pagina 225.





Agustín Vitale Ferrari


lunes, 3 de marzo de 2014

Historias desencajadas


Camilo Ferrari (Poia, 1897-Bahía Blanca 1984) había estado en la 1° guerra.
Su mujer, Emma Battaia, había "pasado la guerra".

El mito ad usum filii:
De ella: la cocina austera, el ahorro y a la vez, la compulsion a acumular comida "por las dudas", y no tirar nada, nada, nada.


De él: un largo viaje muy lejos de su casa, largas marchas a pie, años como prisionero en Rusia, un viaje alrededor del mundo, ahorro, silencio, comerse hasta el último bocado servido en el plato, ni demasiada alegría ni demasiada tristeza por nada. De la guerra, ni fotos con uniforme, ni documentos, ni papeles  (salvo una libretita con dos páginas de notas fechadas en 1917 donde escribe que lo unico que espera es poder partir para volver a su casa).  Cuando contaba, solo hacía referencia a anécdotas individuales, vinculadas estrictamente a su propia vivencia personal, sin hacer referencia en su relato a procesos más amplios, ni a explicaciones generales o especulaciones sobre las causas de lo que le había tocado vivir. No habló jamás de la vida militar, ni de armas, ni debatallas, ni de jefes, ni de compañeros, ni de muertos en el frente. Parecía que el suyo había sido un largo viaje, una aventura (más bien penosa, debido a la comida escasa, y al frío, pero cuya razón era simplemente que el mar del norte se había congelado y no había otro camino para volver a Italia) alrededor del mundo recorriendo una serie de ciudades y puertos de nombres exóticos.


Algo así eran los recuerdos de "la guerra" que circulaban en familia.

Esa guerra (así, sin determinativos de ninguna indole, y de la que no se mencionaba nunca ni quienes peleaban, ni quien ganó o perdió) no tenía nada que ver con "la guerra" que se podía leer en los manuales escolares, y menos todavía, la que enseñaban cuando alguien empezaba a estudiar italiano, o a cantar en el coro de la Sociedad Italiana: no tenía nada que ver con la guerra de las canciones de los "alpinos", ni con los monumentos de la ciudad de Trento, ni con la guerra de los poemas de Ungaretti en la alta montaña: la 1° guerra del curso historia italiana en la Dante Alighieri de Bahía Blanca, y también en la universidad (al cursar Historia del Mundo Actual) era esta "cuarta guerra de independencia", conclusión del proceso de unificación territorial iniciado en el Risorgimento, y factor decisivo de consolidación del estado italiano en el conjunto de los países europeos "modernos".

Había algo que no encajaba. La guerra en la que había estado Camilo no parecía ser esa misma guerra: la de él parecía ser una guerra sin "epica", sin "relato", sin heroes ni mártires, y la travesía de miles de hombres -que empezaban como soldados austríacos, seguían como prisioneros-desertores con los rusos, y se volvían italianos en un cierto punto del trayecto antes de emprender el viaje por la Siberia con el Transiberiano hasta el extremo confín de Asia, y por el Atlantico- durante cuatro años, un episodio ignoto, como si hubiera ocurrido en "otra guerra". Como la cara oculta de la luna.

(reflexiono esto mientras leo una entrevista al historiador Quinto Antonelli, "Una guerra buona per tutti gli usi", “Ricordare la Grande Guerra. Riflessioni all’alba del centenario”  )

sábado, 18 de enero de 2014

En qué obras trabajó Luis Sansoni mientras estuvo en Bahía Blanca (y la zona), 1924 - 1940



Luis Sansoni, 1924

En el cuaderno "Ensayo de mi memoria" (1979), Luis Sansoni cuenta detalladamente las obras en las que se ocupó en Bahía Blanca y la zona:

En Buenos Aires, en el Hotel de Inmigrantes, en la oficina de colocaciones, había un pedido de albañiles para Córdoba y Bahía Blanca. Me dijeron que tanto Córdoba como Bahía Blanca eran buenas plazas, pero me recomendaron Bahía Blanca por su clima y punto estratégico por ser puerto de mar, Córdoba un clima demasiado templado para nosotros trentinos. Nunca jamás me arrepentí de este consejo.

1924
- Trabaja en la colocación de mosaicos y azulejos en una fábrica de caramelos, con el constructor Geremia Crocitto, durante tres meses.

- Crocitto lo recomienda al arquitecto Pedro Cabré pero, después de dos día de trabajo renuncia por desinteligencias con el capataz. El trabajo que le habían encargado era la colocación del marco de una ventana a la calle en el Café Costa Rica, en la primera cuadra de calle Alsina.

- Construye un chalet en la localidad El Perdido, a las órdenes del constructor González.

1926 y primeros meses de 1927
- De regreso en Bahía Blanca, el arquitecto Cabré le encarga la reparación y ampliación del chalet, y construcción de una capilla en una estancia perteneciente a Torquato de Alvear (hermano de quien ese momento era presidente de la nación), ubicada La Pampa, estación Hucal.

1927
- Con Cabré, termina la casa Lanusse, perteneciente a uno de los dueños de la inmobiliaria Lanusse y Olaciregui:



De vuelta a Bahia Blanca, el señor Cabré me recompensó bien, estuvo muy contento por mi actuación; como el sabía que no me gustaba trabajar por día, o sea de albañil o capataz, me pidió que le ayudase a terminar una casa de mucho detalle, muy fino; esta casa era del Sr. Lanusse, de la firma Lanusse-Olaciregui; en esta terminación, que duró dos meses, mi compañero de trabajo fue un buen colocador de azulejos, un catalán llamado José Pie.

- Trabaja en la colocación de azulejos y tejas en la azoteas del Hospital Policlínico de Bahía Blanca:



En aquel tiempo se estaba construyendo en Bahía Blanca el gran Policlínico. Se trataba de un conjunto de 23 pabellones en las cercanías de la ciudad. Me puse de acuerdo con Pie de ir a ver al encargado, un tal Victor Borelli, para la colocación de las tejas de la azotea, y también los azulejos. Tuvimos suerte: después de regatear el precio por metro cuadrado de piso de la azotea, arreglamos de común acuerdo que los azulejos los dejamos para el mes entrante. Terminado el trabajo con Cabré, empezamos a trabajar en el Policlínico, colocando los pisos de los techos con baldosas cerámicas francesas. El movimiento era muy bueno, pasamos unos meses tranquilos, pero mi socio empezó a macanear con los capataces, que debían entregar los materiales y especialmente la mezcla, que la entregaban más dura que blanda. La empresa tenía una planta para la mezcla y la distribuía por los pabellones en zorras de Decauville.  Palabra y palabra va y viene, hasta que el encargado, Sr. Borelli, ordenó que el español (Pie) se retirase del trabajo, y me ordenó a mí que continuase el trabajo si a mí me gustaba; como el trabajo era bueno, o sea rendidor, continúe solo por unos pocos días. Pero el trabajo era grande y necesitaba un compañero. Como mi primo Camilo ya trabajaba de medio oficial en la construcción, lo invité a que me acompañase: aceptó enseguida y con él terminamos toda la azotea y después seguimos con los frentes. Ya estaba corriendo por el año 1927.

 
- Construcción de su propia casa en un lote de calle Misiones al 200 comprado en la firma Lanusse y Olaciregui.

- Hace unas pocas obras de construcción, reparación y ampliación en sociedad con su primo Camilo, con el arquitecto Manfrin:


De acuerdo con mi primo Camilo nos propusimos conseguir obras para construir por nuestra cuenta y trabajar en sociedad, por eso fuimos a ver a un arquitecto, Manfrin, haciéndole presente nuestro propósito. Nos prometió que en la próxima oportunidad nos llamaría, así pasó que  conseguimos la primer obra, después una reparación y ampliación, otra obra. Conseguir estos trabajos era muy duro debido a la gran competencia que había en la rama de la construcción. ...

En vista de las dificultades en la construcción resolvimos separarnos como había poca herramienta repartimos así: uno quedaba con la herramienta y el otro en dinero. En el sorteo a mí me tocó el dinero y mi primo las herramientas.

1930
- Participa en la construcción del casino de suboficiales de la Base Naval de Puerto Belgrano, junto a sus dos primos, Massimo y Giuseppe Sansoni.


- Dirige de la construcción del puente de cemento armado sobre el arroyo a la altura de la actual calle Don Bosco:



No pasó una semana que la Municipalidad de Bahía Blanca hizo que me presentase a la oficina de Obras Públicas, el director el ingeniero Sandrini me puso al tanto de mi nombramiento como capataz para la construcción de un puente de cemento armado sobre el arroyo Napostá, en la calle Río Colorado: averigüé con mismo ingeniero quién me había propuesto ya que él no me conocía, me dice que el ing. Pagano que en la actualidad era el director de Obras Públicas de la provincia de Buenos Aires. Acepté este puesto y no abrí el bar (que pensaba abrir en Villa Floresta). Y con tiempo me di cuenta del fracaso que corría si abría el negocio: la Villa Floresta no prosperó nunca todo el personal militar al salir de los cuarteles se trasladaba todo a la ciudad  Yo no abrí pero los otros negocios han sufrido todos un fracaso con el tiempo, el salón lo transformé en un departamento y lo alquilé al sargento de sanidad que por su trabajo tenía que estar cerca del cuartel. Otra vez en la construcción en el Palacio Municipal yo tenía mi escritorio recluta personal y especialista en construcción de hormigón, lo he reclutado en la vinería de mi primo Cornelio, había puesto un negocio de vino, y en su casa se reunía mucho obrero especialmente italiano. 
El trabajo salió una obra de arte y cuando estaba por terminarlo me llegó un aviso de la VII zona de la Dirección Puentes y Caminos de  la Provincia que estaba nombrado sobrestante de primera y que me presentara cuanto antes a recibir instrucciones y conversar si aceptaba el cargo .

A partir de ese momento, Luis Sansoni dirigió obras en diferentes puntos de la provincia de Buenos Aires, La Pampa y Río Negro. Durante el año 1940 ganó varias licitaciones en Vialidad Nacional:

Volví a las licitaciones de Vialidad ya que no había tanta competencia. Saqué el acceso a la estación Igarzabal, para esta obra compré un buen camión marca República, después de esta, Villalonga, Pedro Luro. Ya con estas obras corría el año 1940. Después salió Nicolás Levalle, todas estas obras se llamaban “Obras de la Ley Mitre” y se llamaban así por cuanto el estado ... al dar la concesión  de los ferrocarriles por medio de la ley obligaba a la empresa a depositar el 2% de la entrada de los ferrocarriles a un fondo que se destinaba únicamente a la construcción de caminos en acceso a las estaciones ferroviarias.

Finalmente se radicó con su familia en la ciudad de Mendoza.


(De "Ensayo de mi memoria", de Luis Sansoni, 1979)