jueves, 20 de febrero de 2020

ISIDORO GHEZZI, Daone, 13 de junio de 1853



Mi scrive il Sig.re Antonio Armani: "dovrebbe essere questo io a Daone non ne ho travati altri con il nome di Ghezzi Isidoro. Da Daone tra il 1870 ed il 1887 emigrarono in 131 verso l'America del Sud, Daone allora contava 900 abitanti".
Hijo de Candido Ghezzi

Este no está en Nati in Trentino

lunes, 17 de febrero de 2020

La base de datos

Desde hace varios años confecciono una base de datos con los nombre de los inmigrantes italianos en Bahia Blanca: que se hayan radicado, que hayan estado de paso.
Es una tarea insensata, descomunal, lass fuentes de informacion son parciales y muchas veces inexactos: los registros de personal, socios de la sociedad italiana, guias comerciales y sociales de la ciudad anotan solo hombres, solo a quienes consiguen trabajo, solo a quienes logran aunque sea brevemente una cierta posicion; los secretarios, ingleses, españoles o argentinos, escriben casi siempre los apellidos al dictado, mucho italiano no saben y entonces los apellidos aparecen escritos con importantes variantes ortograficas: Ghezzi, Guezzi, Ghessi, por ejemplo.
Y sin embargo 7500 nombres llevo registrados.
Necesito nombrarlos a todos, para que no quede solo la expresion "miles de inmigrantes",  necesito nombrarlos a todos para poder reponer el contexto, el ambiente, las relaciones, las proveniencias y las realizaciones socioeconómicas, para que la generalizacion no barra como un ventarron huracanado los matices, las variantes, el color que solo la observacion minuciosa puede revelar.

sábado, 15 de febrero de 2020

Isidoro Ghezzi, maestro de piano




En el mes de junio de 1887, se inscribe en la Sociedad Italiana XX septiembre un tal Isidoro Ghezzi, nacido en Daone, como maestro de piano:




cuando solo hacía un mes que estaba en la localidad. Así se anuncia su llegada en el diario

El Argentino, 18-5-1887

Profesor: ayer llego a la localidad procedente de Tres Arroyos el profesor de piano Sr Guezzi que ha hecho venir el señor cura de nuestro templo parroquial, Sr. Oreiro para que toque en el Te Deum que se celebrará el 25 del corriente en conmemoración del 77 aniversario de nuestra emancipación política. Este mismo será el que toque el piano en las noches de bailes en el club el Progreso y en la municipalidad.

Su presencia, evidentemente genera mucha expectativa:


El Argentino, 21-5-1887
Por el tren que llego anoche de la capital federal le vinieron las bonitas piezas de música que el Iguacel, dueño del gran café y confitería conocido por “de los ocho billares” encargó para que sean ejecutadas en el piano que tiene allí para hacer recrear a su numerosa clientela. Sabemos que esta noche serán ejecutadas allí esas modernas piezas por el profesor de piano recientemente llegado a la localidad, señor Isidoro Guezzi.


 

El Argentino, 27-5-1887
El Sr Guezzi toca el piano en la fiesta por el 25 de mayo alternando con la  orquesta del señor Maimo, y algunos aficionados. Desde la llegada del ferrocarril no había habido otra fiesta así. Acudieron 3000 personas.

El Argentino, 30-5-1887
La tertulia del sábado….”Eran como las diez cuando el profesor, Sr. Guezzi empezó a hacer oir en el piano los tiernos preludios y las notas arrancadas al teclado con gusto y perfecion con lo cual anunciaba a la pléyade de jóvenes danzantes reunidos allí que había llegado la hora de que estrecharan el talle simbreador como la palmera de las simpáticas bahienses”. El baile duró hasta las 5 de la madrugada En los salones de la municipalidad, ofrecida por la Sra de Peralta sus hijas y las señoritas Lolita Zapiola y Maria Oliver.

En 1889, en el diario El Porteño se anuncia que el señor Isidoro Ghezzi regala a la comunidad una mazurka llamada "Bahía Blanca", y agrega él esta cita: "Esperamos escucharlas para poder dar nuestra opinión al respecto, mientras tanto agradecemos al maestro Ghezzi  el galante obsequio". Entre 1889 y 1891 integra la Asociación Artística.


 


(Debo estas referencias a la Dra. Diana Ribas y al profesor Nicolas Fernandez Vicente. La calidad de las imagenes se debe a que se trata de fotografias tomadas a la pantalla del lector de microfilm de la Biblioteca Rivadavia de Bahia Blanca.)

ISIDORO GHEZZI y la partitura de la mazurka "Bahia Blanca"







En 1889, en el diario El Porteño se anuncia que el señor Isidoro Ghezzi (nacido en Daone-Roncone en 1849) e inscripto en la Sociedad Italiana XX Settembre de Bahía Blanca en 1887 como maestro de piano, regala a la comunidad una mazurka llamada "Bahía Blanca", y agrega él esta cita: "Esperamos escucharlas para poder dar nuestra opinión al respecto, mientras tanto agradecemos al maestro Ghezzi  el galante obsequio". 

Y he aquí que, en la Biblioteca del Conservatorio de Musica de Bahia Blanca hemos podido dar con esta partitura, publicada por la editorial Halitzky s/f, gracias a Noelia Caubet y a Cecilia Jauli.


domingo, 19 de enero de 2020

La Fonda Trentina en 1908

La Nueva Provincia, 26-3-1903

Guía Colosimo de Bahía Blanca, publicada en 1908



Al dar  nombre a las casas de hospedaje, a las fondas, hubo algunos trentinos que dieron la nota. Las "fondas", como se llamaba en esa época a los hoteles con pocas pretensiones, prosperaban, especialmente cerca de las estaciones ferroviarias. Los edificios, algunos de ellos enormes construcciones de varias habitaciones, cuarto de baño, piletas con sumidero, cocina, aljibe, ¿pertenecían a algun propietario? que los concesionaba y alquilaba a quienes se dedicaban a ese oficio, los fonderos, que eran quienes administraban y gerenciaban ese negocio. Había muchas fondas cuyos nombres hacían referencia a diferentes lugares: Fonda Novaresa, Milanesa, Torinese, Il piccolo Piemonte, Los Tres Abruzzos, y entonces no sorprende demasiado encontrar en 1891 la fonda Tirolesa en Rondeau y Terrada en 1891, donde casualmente se hospeda Narciso Agostini.  En otra zona de la ciudad está la Fonda trentina, que sale a remate en 1903 porque sus dueños, Paoli y Salomoni no la pueden atender y que en 1908 es atendida por un cierto señor Marchese. Y probablemente el uso de esos nombres no se haya debido solo a una cuestión de nostalgia: en 1903, cuando aún ese territorio era parte del tirol austríaco, no solo estaba la fonda Triestina en el puerto sino también fonda trentina, y la que en 1891 se llamaba Fonda era Tirolesa, en 1905, aparece con el nombre  XX septiembre;  En esos mismos años abría su fonda Giocondo Menestrina, cerca de la otra estación ferroviaria, la Estación Bahía Blanca Noroeste.
 



"IL PICCOLO TIROLO" en Bahía Blanca
Bahía Blanca y su zona son las antípodas del Trentino (Italia), no solamente porque se encuentra a 15000 kilómetros de distancia y en el hemisferio sur, en la Argentina. En Bahía Blanca no hay montañas, ni cimas nevadas, ni bosques, ni verdes valles, tampoco viñedos, ni primaveras suaves, ni prados cubiertos de florecillas. Un inmigrante trentino no podría haber imaginado una geografía y una ciudad más diferentes de las conocidas en su tierra de origen. Y sin embargo, en 1908, cuando aún esa región forma parte del Imperio austríaco, Antonio Bertamini le pone onda al viento norte, a la tierra, al descampado que era aún esos años la ciudad pasando la calle Juan Molina: Jardín "Il piccolo Tirolo", en Vieytes y Charlone, flores naturales.
De ese señor Bertamini solo sabemos (gracias a las guias comerciales de esa epoca) que se llamaba Antonio, que al menos hasta 1911 tuvo su negocio de flores, que a una cuadra de su casa estaba Alfredo Bertamini (habrá sido su hijo, nacido en argentina, en Nati in Trentino no hay ningun Alfredo), y que ya en 1925 no queda ningún Bertamini por acá....



miércoles, 15 de enero de 2020

Los hermanos Marcolla



A ambos los encontramos registrados dos veces en los libros de la Sociedad Italiana XX sett, herreros ambos.



y Arsenio, el más joven:

FRAISINGHEN




Giovanni "Fraisinghen", de 35 años, talabartero (sellaio, dice el registro de la Sociedad Italiana). Pocos años después ya no figura en la lista.
Escrito así, en Nati in Trentino, no hay nadie. ¿Qué apellido será?

Ignazio CARLI


















Ignazio CARLI, nacido el 13 de febrero de 1856 en Vigo Lomaso. Llegó a la Argentina el 19 de abril de 1883 en el barco Horrox. Albañil.

martes, 14 de enero de 2020

Augusto Bonomi





Augusto Bonomi, nacido el 20 de enero de 1861 en Varignano Arco, llega a la Argentina el 3 de febrero de 1885 en el barco Sirio; se une a la Societá Italiana XX sett en 1903 y se registra con el oficio de carpintero, residencia en Gral Paz 87.

Mario Bertolini



Francesco Berti







En la Guia Comercial de Bahía Blanca de 1900 aparece mencionado Francisco Berti, "caballeriza", Luego, encontramos que Berti se asocia en 1903 a la Societa Italiana XX Sett, y es anotado como propietario de un carruaje en una gran cochería del centro de Bahía Blanca, en Estomba y Colon, la Cochería Londres.
En 1913 aparece matriculado nuevamente y una nota marginal indica "ritornato"... a Italia?

Pietro Anesini



Oreste Agostini


En base a los datos que encontramos en la Guía La Nueva Provincia, sabemos que en 1925 Oreste tenía su sastrería SAAVEDRA 70; en el año 1932, de acuerdo a la Guía Guemes, la sastrería esta en Rondeau y Almafuerte; y lo encontramos también como miembro de la LOGIA ESTRELLA POLAR.

¿Oreste habrá sido hijo de Manuel Agostini, el ferroviario que encontramos trabajando en el Ferrocarril Noroeste entre 1919  y 1920?

Giuseppe Agostini


viernes, 10 de enero de 2020

ISIDORO BORTOLO GHEZZI y la mazurka Bahia Blanca



En el registro de la Sociedad Italiana de Socorros Mutuos aparece Isidoro Ghezzi, inscripto en junio de 1887 como socio, presentado por Fernando de Gregori, su oficio: maestro de piano.



El 30 de mayo de 1887, el diario El Argentino, que dirigía Caronti, publica un aviso firmado por un tal Isidoro Guezzi (Ghezzi), en el que este señor ofrece sus servicios como profesor de piano y de violín tras haber llegado accidentalmente a esta localidad.


Una vez instalado en la ciudad, Ghezzi comienza a dar clases en forma privada y es recomendado por la prensa como buen profesor para niños y niñas. Primero lo hace en la casa de negocio de Francisco Iguacel, luego publicita que lo hace a domicilio y posteriomente anuncia que tiene a disposición los pianos de los establecimientos de educación pública de la ciudad (escuelas N.° 1, N.° 2 y N.° 6), en cuyos puntos dará lecciones, a todos los que se interesen, a precios módicos.

En 1889 en el diario El Porteño se anuncia a la comunidad que el señor Ghezzi ha compuesto la partitura de una mazurka llamada, justamente, “Bahía Blanca”. Decía el diario en ese entonces: “Esperamos escucharlas para poder dar nuestra opinión al respecto; mientras tanto agradecemos al maestro Ghezzi el galante obsequio.”

jueves, 4 de julio de 2019

lunes, 17 de junio de 2019

Angel Ferrari por Luca De Marchi


Enrico Bonvecchio, por Luca de Marchi en Il Trentino, 2-6-2019


Abramo Battaia por Luca de Marchi en Il Trentino 26-5-2019




Hace unos meses estuvo con nosotros Luca De Marchi, con quien estuvimos recorriendo la ciudad, entrevistando algunos amigos inmigrantes y reflexionando juntos sobre la experiencia de las migraciones, las del pasado y las del presente.
Abramo che cantava “In mezzo al mare” con la paura di affondare
Luca De Marchi (Argentina)
L'Adige, 26-5-2019
“In mezzo ‘l mare / c’é un prá di foglie / senza la moglie / non si puó star/ In mezzo ‘l mare c’é un prá fiorito / senza il marito / non si puo star”. Questa canzone la cantava Abramo Battaia, s’intitola “In mezzo al mare” ed era diffusa nell’Italia settentrionale. Nato nel 1923 a Poia, frazione del comune trentino di Comano Terme, Abramo Battaia emigró in Argentina negli anni Trenta. Durante il viaggio scrisse un diario in un piccolo quaderno a rigue senza copertina: sulla prima pagina il nome del fratello maggiore e l’indirizzo di Bahia Blanca per raggiungerlo. Comincia il 7 gennaio del 1931, quando Abramo scrive le testuali parole : “Sono partito da casa, molto mal contento a dover lasciare i miei genitori.” Il saluto con il padre, racconta, fu una fredda stretta dimano alla stazione di Trento. Nessun pianto, nessun abbracio: “Bene, ciao”, gli disse il padre con la única raccomandazione di sposarsi solo se convinto. Nei giorni successivi Abramo racconta, in un italiano incerto, quello che vede dalla nave. Prima lElba e la Sardegna, poi Napoli, la Spagna e lo stretto di Gibilterra (“siccome era oscuro no o potuto vedere nulla pero si vedeva da una parte e anche dallaltra”), le isole Canarie (“il mare si trova assai calmo ed il tempo e mite”), Rio de Janeiro, Santo, in Brasile, dove lo incuriosiscono alcuni uomini che remano verso la nave per portare cesti di frutta. Ma, in tutto il viaggio, Abramo si emoziona solo quando scorge le montagne che gli ricordano il suo Trentino.
Man mano che i giorni passano la stanchezza di Abramo aumenta. Diversi sono i giorni di mal di mare, quando invece sta bene racconta di come aiutando i cuochi in cucina guadagna razioni in piú di cibo. Durante il passagio del Golfo di Santa Caterina , al sud del Brasile, scrive di aver paura perché lí il 25 ottobre di quattro anni prima era naufragata la barca “Principessa Mafalda”causando oltre quattrocneto morti tra i migranti. Una mattina, invece, é una brutta noticia a rovinargli il risveglio: “Dicevano che era morto un uomo da un colpo, io sono stato avellito, tutto il tutto il giorno e dicevano che a mezzanotte lo gettano in mare. Io continuo a pregare perché non succeda anche a me.”
In Argentina Abramo inizio a vendere dolci sulle strade di Bahia Blanca, poi divenne cuoco. Me lo racconta la nipote Ana Miravalles, che mi mostra il cestino con il quale inizió a lavorare lo zio: “Non lo fece diventare ricco, ma me lo mostraba sempre con orgoglio”. Ana é ricercatrice e archivista al museo piú importante della cittá e insegna italiano e dizione italiana per il canto lirico. Oltre al diario dello zio Abramo, conserva con cura le lettere che nonno Camillo invivava in Italia dall’Argentina: “Per ricevere una risposta ci volvevano al meno due mesi e spesso mio nonno si convinceva che la sua lettera non era arrivata e allora ne scriveva un’altra.”
Per trovare le lettere Ana si é spostata diverse volte in Trentino, esperienza che ricorda con entusiasmo: “I parenti volevano portarmi a conoscere le montagne, ma io insistevo per rimanere a casa a consultare a casa a consultare tutto quello che conservavano dei nonni e gli zii.”
Ana conosce molti italiani da quando ha aperto il blog “Italianos en Bahia Blanca” che racconta le loro vite. “Qui in Argentina siamo soliti a pensare che in Italia la gente non si interesssi dei parenti che hanno dall’altra parte del mondo. Ho sentito molti argentini chiesersi se gli italiani hanno intereriorizzato l’emigrazione come un trauma, o se vivono un inconsapevole sentimento di superioritá.”
Ci dirigiamo in un pastificio italiano, “Il Gondoliero”. Ci lavora Alessio, un italiano che per amore si é da poco trasferito in Argentina: “Nonostante la vicinanza culturale tra italiani e Argentini ho fatto fática ad ambientarmi”, racconta.
Dalle storie come quella di Alessio, Ana confessa di aver imparato a non giudicare e a non dimenticare la dimensione umana del dolore, che viene elaborateo in base al carattere di ognuno, e la dimensione del cambiamento: “Non é scontato che una personasi trovi improvisamente con paesaggi, odori, modi di parlare diversi. E’ un dolore che non si risolve in una generazione: ce ne vogliono due, tre, o forse anche di piú.”
Mentre parliamo, forse anche a causa dei bicchieri di vino che si susseguono durante la cena, non risesco a trattenere un pensiero che ho in testa da giorni. Poco prima che partissi, il tema della migrazione é diventato centrale in Europa e sono iniziati i primi respingimenti di barconi proveniente dal Nordafrica. Vorrei tenere separate le vicende che accadono in Europa da quelle che accaddero un secolo fa in Argentina perché ritengo sia giusto cosí: ma di fronte ad Ana non riesco a nascondere i punti in comune che ritrovo: i motivi della partenza, il viaggio pericoloso, le prospettive di vita base, i lavori umili, i grandi sacrifici, la diffidenza da parte degli altri cittadini, che spesso sfocia in discriminazioni anche violente.
Lei escolta, annuisce e poi responde: “Ti sarai forse accorto che qui ci sono persone che hanno vissuto una migrazione ma che, di fronte ai migranti di oggi, per esempio dalla Bolivia, vivono atteggiamenti di chiusura. Oggi tutti sono diventati esperti di migrazione e questo porta a parlare per pregiudizi. La questione é socioeconómica: i migranti dalla Bolivia sono visti con diffidenza perché sono poveri e poco istruiti, mentre quelli venezuelani, che sono educati e di clase media, sono sempre benvenuti.”
Pensavo che vivere una migrazione e incontrare l’Altro rendesse automáticamente una persona piú aperta e accogliente, ma se in molti casi é cosí, in molti altri no. Piu di un migrante di origine italiana mi ha raccontato di come vede con diffidenza imigranti che riempiono oggi il pianeta, o comunque di come la loro migrazione la rintengono diversa e meno encomiabile della propria.
Capisco ora, parlando con Ana, che per accettare la diversitá serve una predisposizione, un desiderio di conoscere e comprenderé. Ne parlo a lungo con ana: “Gli esseri umani hanno gambe, non radici –dice lei- non siamo cio che siamo in base al sangue, o grazie a chissa quale magia legata alla nostra terra. Affermare “mi sento argentino” o “mi sento italiano” non é cosí importante quanto incontrarsi e condivedere relazioni.”
Il mezzo piu efficace per riconoscere la nostra identitá é confrontarci con gli altri, conclude Ana, perché nell’Altro possiamo vedere riflessi noi stessi: quando di fronte ai boliviani mi chiederó ‘qual’é la loro visione dl mondo? In che modo vedono me straniero?’ in realtá mi staro chiedendo ‘qual’é la mia visione del mondo?’ perché se é vero che per me sono gli altri, é altrettanto vero che per loro l’altro sono io.
Da quando ho cambiato continente la mia cartina geográfica é cambiata e mi sono reso conto che, nonostante i secoli di supremazia, l’Europa non é la fucina sociale culturale política ed económica del monto. Qui ci sono persone che l’Italia non sanno nemmeno dove si trovi. Siamo consapevoli e preparati a questo cambiamento in cui quantitativamente, rispetto al numero di ‘altri da noi’, noi siamo la minoranza? La risposta é un in messaggio che Ana mi lascia prima di salutarmi e che rileggo piú volte mentre percorro la Ruta 35 per raggiungere il cuore della Pampa: “Nonostante la realtá ci sembri a volte oscura, alimentiamo la speranza, e continuiamo a lavorare per un mondo migliore.”