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miércoles, 29 de febrero de 2012

Sansoni (Trentinos en Punta Alta)



He aquí, a Giuseppe Sansoni, (Poia 18-12-1905 - Punta Alta 9-5-1970).

De él, hasta hace unos días, solo sabíamos que trabajó en un horno de ladrillos, y como peón de construcción en El Perdido (primeros meses de 1925), a las órdenes de su primo hermano Luigi Sansoni; que invertía sus ahorros en la "Banca dei divertimenti" (abril de 1926), que estuvo en Dorrego, Calvo y en El Perddo de nuevo buscando trabajo; que en una oportunidad envió a su primo Camillo Ferrari un paquete de mortadela de regalo (junio de 1927).  Su sobrino homónimo, desde Italia, nos envió una foto en la que posa junto a su hermano Massimo, quien estuvo en Bahía Blanca durante unos pocos años.

El jueves 23 de febrero estuve en Punta Alta, en la casa de su hijo, Raúl Sansoni (Lalo, nacido en 1940), su nuera, Verónica Teiszerski, y su nieto, Roberto Sansoni:


Ahí aprovechamos entonces para repasar la red de parientes Sansoni/Ferrari que llegaron a esta zona entre 1925 y 1949 (Luigi Sansoni y sus hermanos Barberina, Erina y Leopoldo Sansoni; y Camillo Ferrari, sus hermanos Cornelio y Agustín).
Y luego, como un movimiento en espiral, Raúl fue contandonos anécdotas y diferentes aspectos de la vida de su padre:

"Las herencias de los pobres a los cien años mueren todas", dice Raul que decía su padre; 

que Giuseppe hizo con su hermano Massimo, en Bahía Blanca, en calle Pedro Pico al 500, y que por diferencias económicas en ese motivo se pelearon; 

que con su primo Luigi Sansoni vinieron a la Base Naval a trabajar en la construcción del casino de suboficiales como socios, pero que al terminar la obra, el socio cobró, y porta, via, Giuseppe se quedó en Punta Alta, trabajó en la base. 

Que en los años 50 (al igual que sus primos Ferrari en Bahía Blanca) tuvo un negocio de vino, llamado El Porvenir en Brown 381: de hecho durante algún tiempo su primo Cornelio le enviaba camiones con bordalesas cerradas, tal como recibía desde Mendoza. Luego Giuseppe comenzó a comprar vino directamente en bodegas de Río Negro, pero después de unos años empezó a andar mal porque mandaban vino malo, rebajado con agua, en mal estado y mientras estaba todavía Perón tuvo que cerrar. Aunque en esos años además construyó 8 casas para alquilar. 

En algun momento, además, Giuseppe estuvo en el campo en la zona de Mayor Buratovich (siguiendo a su primo Camilo), pero al cabo de pocos años volvió a Punta Alta.
En 1958 Giuseppe fue a Italia para resolver asuntos referidos a la herencia familiar y regresó a casa después de un año.

En un cierto momento, me muestran esta foto en la que se ven, en el centro, sentados a Raúl y su novia, Verónica; y detrás de ellos, Giuseppe y su esposa, Rosario María González; y  me señalan además al joven de lentes que está junto a Giuseppe: Es Rubén Pasquali, me dice Raúl, el hijo de Erina Sansoni. (quién era Erina? dónde vivió? ¿quiénes son sus hijos? ¿dónde están?). 

Jorge Sansoni es el otro hijo de Giuseppe (¿está también él en esta foto?)


Y una anécdota más me cuenta: "En el 45 papá volvió de Buratovich, fundido, pero igual mandó mercadería a sus parientes en Italia, a través de la Cruz Roja, latas de café La Morenita, mandó, me acuerdo de eso".

Esta es la esquina de la casa de Roberto Sansoni, nieto de Giuseppe. Así siguen trabajando y yendo para adelante como hicieron en su momento sus abuelos trentinos en Punta Alta.



Gracias Sebastián Sansoni, bisnieto de Giuseppe y Rosario, por la información que nos permitió hacer varias pequeñas correcciones. (16-4-2023)

martes, 21 de febrero de 2012

Una foto y seis cartas de Giuseppe Sansoni: solo eso tenemos (por ahora)



Giuseppe Sansoni (con el cigarrillo en la mano) y su hermano Massimo Sansoni, ambos de Vigo Lomaso, en Bahía Blanca.
por ahora s/f

Esta foto me la acaba de enviar Giuseppe Sansoni, que vive en Riva del Garda. En la foto está su padre Massimo (quien estuvo durante un breve período en Bahía Blanca, luego volvió a Italia) junto a su hermano Giuseppe Sansoni.

De este Giuseppe Sansoni aún nadie nos ha contado nada.(De hecho encabeza la lista de los "trentinos-fantasma"!)
Lo único que tenemos son varias cartas que él envió a sus primos hermanos Camillo Ferrari y Luigi Sansoni (llegados  a Bahía Blanca en julio de 1924) entre 1925 y 1927.

El 18 de enero de 1925 escribe desde El Perdido a su primo Camillo.Cuenta que el trabajo en el horno de ladrillos le gusta mucho, aunque tiene que hacer de todo, de cortador a peón, que el primer día hizo 600 ladrillos, el segundo, 400 en una hora; al día siguiente tuvo que apilar y el domingo, trabajó media jornada.

El 6 de marzo, en otra carta desde El Perdido, cuenta que ya no trabaja más en el horno sino que está como peón a las órdenes de su primo Luigi Sansoni; que sus compañeros [sabemos que se trata de Sgalla y Floriolli] se fueron a buscar trabajo a Tandil; y finalmente ofrece dinero a su primo, por si le hace falta.

El 24 de junio de 1926 escribe desde Cnel. Dorrego. Pide excusas a sus primos Luigi y Camillo por haber tardado tanto en escribir, pero - explica- eso fue porque, como se peleaba siempre con el capataz Angelini [aunque no podemos saber dónde estaba], decidió irse a Dorrego y consiguió trabajo de albañil con  un capataz de apellido Valentini.

El 18 de marzo de 1927, desde Calvo escribe -en una interlingua bastante ininteligible- mandando saludos a la esposa de Camillo, Emma, recién llegada de Italia y preguntando varias cosas sobre Bahía Blanca. En esta carta firma Cosse Sansoni

El 12 de junio de ese mismo año, siempre desde Calvo escribe a su primo Luigi Sansoni, le cuenta que su hermano Fedele desde Italia ya le había contado que Barberina -hermana de Luigi, y esposa de Floriolli- venía a Tandil, se alegra de que haya llegado y le pide que, si le escribe, le mande sus saludos. En un margen, como a la pasada, cuenta que su relación con la "serva" de la casa donde paraba terminó, ya que el patrón la despidió porque no servía; y que la dueña de casa tuvo familia. Aquí firma José S.

En una última carta el 27 de junio de 1927 escribe a Camillo
avisándole que le acaba de mandar un paquete de mortadela, que él piensa que lo van a recibir con mucha alegría. Hela aquí esa carta:





Considerar la posibilidad de pensar la vida de alguien en base a estas cuatro cartas, antes -con toda intención - de la entrevista al hijo de este hombre, tiene que ver con una reflexión en torno a "¿cómo se cuenta una vida?", en base a qué datos? cosas que estuve pensando en estos días después de haber leído "El historiador, la literatura y el género biográfico" de Jacques Rancière, Política de la literatura, Bs. As, 2011, 247-268.
La extraña suerte de tener disponibles estas cartas  permite leer la conciencia en presente de Sansoni; estos pequeños -aparentemente insignificantes- episodios permiten analizar una serie mas amplia de implicaciones (como por ejemplo los inmigrantes que se mueven siempre en grupo, la fuerza de los vínculos familiares  y a la vez el establecimiento de relaciones jerárquicas de explotación entre ellos, la disponibilidad de estos trabajadores para desplazarse dentro de una región entre Bahía Blanca y Tandil); pero fundamentalmente, estos textos escritos en una lengua que muestra en la materialidad misma de las palabras qué violento es el impacto, qué proceso de transformación de su identidad experimenta quien juega con su propio nombre en las cartas familiares entre Giuseppe, Cossé, o José. No es una historia con principio y fin, es como un retrato, una instantánea (con todas las distancias con las que uno puede llegar a leer y comprender cartas como estas)
El jueves Raúl Sansoni me va a contar la historia de su padre, entonces tendremos -tal vez- un relato que estará filtrado en primer lugar por sus propios recuerdos, y por lo que recuerde de lo que su padre le haya contado de su juventud, modelado y configurado por la idea (basada probablemente en un principio de "ejemplaridad" -sigo a Ranciere-) que Raúl tiene de cómo debe ser la vida de inmigrante tipo, incluso cuando el entrevistado hace inmensos esfuerzos por demostrar el carácter único y excepcional de su propia experiencia (o la de su padre o abuelo).
Bueno, veremos.
Espero ansiosamente esa entrevista