lunes, 30 de diciembre de 2013

Los primeros eslabones

Al recomponer las cadenas familiares de inmigrantes trentinos en esta zona encontramos que los primeros, fueron en realidad unos pocos, probablmente fueron uno, o dos. Sería interesantísimo saber  por qué razón histórica, concreta (no conjeturas deducidas de datos generales, vagos) Fulano de tal se vino hasta Bahía Blanca o Ingeniero White (y a partir de ahí fue llegando una gran cantidad de hermanos, sobrinos, mujeres, sobrinos de esas mujeres), y por lo que vamos viendo hasta ahora, habiendo estado primero en otros sitios antes de llegar a Bahia Blanca.

Cirillo Campestrin en Ing White (y a partir de él su mujer Pasi, los Ferrari de varias ramas, Sansoni, Battaia, Baroldi, Dal Ponte, Gianordoli, Grosselli)

Giocondo Menestrina ( y a partir de él Segatta, Nardelli).




sábado, 7 de septiembre de 2013

El partisano - Julio Grosselli - Il partigiano




Julio Grosselli (Lasino, 1925- Bahia Blanca, 2013), llegó a esta ciudad en 1948, trayendo consigo, esta foto, y toda esta historia, que arranca justamente, al día siguiente del 8 de septiembre de 1943 (el día de la firma del armisticio que provoca la ocupación del norte de Italia por parte de los alemanes), pocos días antes de que Julio cumpliera sus 18 años.


Sicome en el Trentino estaban los alemanes, para no estar con los alemanes (1)  me fui cerca, al centro de Italia, ya vivía en Trento, me escapé, me fui al Piamonte, cerca de Turín a 30 kilómetros, sicome de ahí me llevaron a la montaña con los guerrilleros, éramos guerrilleros, bajábamos para pedir comida, pero había algunos que les decían a los alemanes, "aca están", yo tuve suerte que me escapé siempre, arriba de la montaña, y cuando teníamos hambre, teníamos que bajar.

Vivíamos en grupos, teníamos como el emblema, de Garibaldi, yo me acuerdo que tenía un arma que era norteamericana, porque los norteamericanos nos dieron armas a los guerrilleros y a veces… hacíamos la guerra.

Cuando sabíamos que había alguno que era medio fascista había que ir y  …  y en una de esas nos agarraron.

Si, si, bajábamos nosotros, teníamos armas, empezaba el tiroteo y algunos quedaban, y a otros los fusilaban directamente, yo no se por que me salvé, tuve suerte, no sé.  Una vez empezaron a contar: uno dos tres, cuatro, al décimo lo "limpiaban", y yo no estaba en el número ese. Nos llevaron derecho a Alemania, estuve dos años prisionero de guerra de los alemanes, peor que prisionero de guerra, porque éramos prisioneros políticos.
 
Me cambiaron en varios campos. En un principio estábamos en Austria, que era Alemania en aquel entonces; de ahí me fui a Nuremberg, Norimberga en italiano, ya en el confín con Polonia, después pasé a Polonia, estuve en Polonia, pero dominada por los nazis, me llevaron a Polonia porque me escapé del campo de concentración en Alemania, y a varios los fusilaron, y a mí, no se, yo tenía un dios aparte, mas de una vez. Estuve siriviendo alemanes tres meses, me usaban para llevarle comida a los de la primera línea.

En mi casa, me consideraban muerto, hacia más de dos años que no tenían noticias mías, y entones antes de llegar a casa pude hablar por teléfono con mi hermana, a cincuenta kilómetros de casa, un tipo me prestó el teléfono, pude hablar, dos años sin saber nada, mi familia me consideraba muerto.

(Relatado durante una cena, en el año 2006)


De otros aspectos de la guerra, dicen sus familiares, Julio nunca hablaba, de dos cosas, solamente: de una polaca hermosa; y del olor que le impregnó la memoria, después de haber estado una noche escondido en una habitación donde yacía una mujer muerta.

Tenemos este relato, la foto -sin otra referencia mas que el nombre y un número-, y estas dos hojas mecanografiadas:


¿Quépodemos saber a partir de esto?
1) Esta citación está firmada por  Cristóforo Palma, el 15 de septiembre de 1944:
Cristoforo Palma era  Presidente del Tribunale Militare di Guerra de la Repubblica di Salò, y en esa función dictó varias condenas a muerte. (Hay sitios web que lo excecran y otros que lo reivindican como un héroe...)

2) Divisione Fanteria di Marina san Marco: Esta división fue formada el 1 de diciembre de 1943 en el campo de adiestramiento de Grafenwhor en Alemania y rebautizada, el 20 de abril de 1944 como  3ª Divisione di fanteria di marina "San Marco". Estaba integrada por personale del disuelto ejército italiano (Regio Esercito) reclutados entre los soldados italianos que había sido internados en Alemania despues del armisticio de 1943, y por hombres reclutados en Italia entre marzo y abril de 1944. En efecto, miles de soldados italianos deportados en los campos alemanes son convocados como "voluntarios" para formar parte de las cuatro divisiones que despues de un intenso entrenamiento en Alemania habrían de ir a Italia a luchar contra los Aliados. La mayor parte de esos "voluntarios" son reclutados con la leva, desertores recapturados y partisanos "perdonados". 


3) Una lista de imputados por haberse pasado a bandas armadas.
De la lista de la que forma parte Giulio, varios de ellos fueron fusilados el 19 de septiembre de 1944 en Borgio Verezzi, en la Liguria: un grupo de desertores de la division San Marcos, despues del arresto de su comandante, se refugia en las montañas  y llevan a cabo algunos ataques, hasta que son aprehendidos, y según la costumbre de la division san marcos, condenados a muerte y fusilados por sus propios ex-compañeros. (datos y biografías, acá)

Del relato de Julio tenemos además:
4) la brigada Garibaldi: formada a partir de septiembre de 1943.


¿Cuándo estuvo Julio prisionero en Alemania, antes o después de formar parte de la Division San Marcos?
¿Cuándo pasó Julio a formar parte del grupo de los partisanos?¿Habrá sido él uno de los jóvenes clase 1925 reclutados ya en Italia?
¿Lo mandaron prisionero a Alemania por su condición de partisano? ¿O  se hizo partisano cuando desertó de esta division y después de ahí, fue enviado a Alemania? (pero no dan los tiempos)
¿Cuántas veces se salvó del pelotón de fusilamiento?

Tal vez no importe tanto (al menos aquí, en esta entrada del blog) conocer con exactitud la secuencia de los hechos. Lo que sí es fundamental para nosotros es pensar que también trajo consigo Julio estas experiencias -el peligro, la arbitrariedad, la muerte de los compañeros, la capacidad de sobrevivir aún en las peores condiciones, la entereza de rechazar activamente lo que se aborrece-, aún cuando eran temas de los que casi nunca hablaba (o de los que habló ya siendo muy  mayor, acicateado por el interés de quienes queríamos escuchar su historia), y con todo eso a cuestas retomó su vida en este lugar.

Hay cosas que se transmiten, más allá de las palabras. La guerra tuvo lugar muy muy lejos de acá, pero esas vivencias (no solo como experiencias sensoriales, emotivas del horror) forman parte también del bagaje que trajo consigo y con el cual tramitó sus decisiones, y estructuró su visión de la vida, del trabajo y del futuro también acá en Bahía Blanca, donde de los campos de concentración, en esos años, no se tenía mucha idea.

Esto también se hereda, además de la polenta y las canciones de la montaña.


(1)  El 8 de septiembre de 1943, desde los altoparlantes y radios de toda italia se difunde la voz del jefe de gobierno que anuncia la firma del armisticio con los ingleses y norteamericanos. La ambiguedad del anuncio genera interpretaciones opuestas, dejando desorientados tanto la problacion como al ejercito dos millones de soldados, un millón en Italia y otro millón en el extranjero. Desde agosto seis divisiones alemanas se establecieron en el Trentino, un comando en el centro mismo de la ciudad de Trento y un campamento militar cerca de la estacion ferroviaria. La ciudad ha sido bombardeada seis dias antes y recibe exultante el anuncio interpretandolo como el fin de la guera. sin embargo a las 3 de la mañana los alemanes atacan los cuarteles de la ciudad. A pesar de los gestos de heroismo, el efecto sorpresa, la flata de directivas y la escasez de armas provocan undesastre. Mueren 53soldados, los herods, mas de doscientos. Los sobrevivientes son hechos inmediatamente prisioneros y trasladados a los campos de concentracion en Polonia y alemania. Se inician así los seiscientos días de la ocupación alemana en el Trentino.   Tratto dal volume "Trento 1940-1945. I testimoni raccontano" di Nadia Mariz -

lunes, 10 de junio de 2013

Y así festejamos


Nos reunimos el día 30 de mayo a festejar los 24 años de la formación del Círculo Trentino de Bahía Blanca.

domingo, 5 de mayo de 2013

La familia paterna de María Angélica Ferrari (Trentinos en Ing. White)




María Angélica Ferrari era nieta de Carlos Raimundo Ferrari e hija de Guerino Rubén Ferrari. Sus padres se separaron pocos años después del nacimiento de su hermano Carlos. Después de haber hecho el secundario en el colegio Mosconi, en Ingeniero White, comenzó la carrera de bioquímica en la Universidad del Sur, donde militaba en la Juventud Universitaria Peronista. En febrero de 1977 fue secuestrada en su casa en White, permaneció cautiva en el centro de detención clandestino "La Escuelita" , en Bahía Blanca, durante dos meses, y finalmente, fue hallada asesinada en La Plata el 21 de abril de 1977.

Muchas veces hemos oído el testimonio de su familia materna, y hemos observado conmovidos la muñeca que se exhibe en el Museo del Puerto, pero nada sabíamos de su familia paterna.

Hace diez días, interesados en conocer más sobre su abuelo Carlos, me escribieron desde Mar del Plata, Verónica y Gustavo Ferrari, los hijos del segundo matrimonio de Guerino. Verónica y Gustavo que vivieron siempre en Lobería y en Mar del Plata con sus padres, recién supieron que tenían hermanos en Ing. White siendo ya grandes, y nunca llegaron a encontrarlos ni a conocerlos personalmente.

También se puso en contacto con nosotros Mónica Ferrari, prima hermana de María Angélica, Gustavo y Verónica. Ella sí la conoció a Angélica cuando era chica; y esto fue lo que nos contó, a mi y también a sus primos:

A mí me adoptaron en el 75, así que algo me acuerdo de ellos.
Mi papá lo sintió muchísimo, y yo también, porque ella (Angelica) era la prima mayor que me llevaba al cine, a la casa de sus amigas, a pasar el fin de semana en su casa, me peinaba, yo me ponía sus zapatos de plataforma.
Mi papá sabía en lo que estaba ella, y en la última navidad que pasamos juntos, mi papá le dijo que si quería la sacaba del país, pero ella no quiso.

Cuando la encontraron muerta, sé que fueron mi papá y Carlos a reconocerla. Cuando dijeron lo del enfrentamiento no sabía qué hacer, hablaba con todo el mundo y supo que había estado en la "Escuelita", pero no pudo hacer nada, se sentía impotente, es más, tengo un artículo donde informan del enfrentamiento.

La Nueva Provincia, 22 de abril de 1977


Sabíamos que la sacaron de la casa, a la madre le pegaron un culatazo con un fal, y conocían muy bien la casa porque fueron directo a donde ella estaba dando clases particulares.

También salió un artículo en la revista Radiolandia, en la tapa estaba la foto de ella con otra chica, pero la sacaron enseguida de circulación, los militares las levantaron a todas pero mi papá llegó a quedarse con una porque la compró en el kiosco de revistas de la estación y la dueña del kiosco dijo que un pasajero la había comprado.

Lloré mucho, nunca me dejaron verla así que siempre la soñé golpeando la puerta de mi casa y que yo le abría, porque ella iba siempre a la casa de Patricios y Viamonte.

También escuché, porque delante de mí no hablaban, que la reconocieron por el pantalón que todavía tenía la raya de la plancha marcada, y un anillo que tenía puesto, porque la cara era irreconocible.

Y a Carlos, me acuerdo que lo hicieron afeitar porque usaba barba, y eso en ese tiempo era subversivo.

El dolor más grande para mí fue la pérdida de mi prima Angélica, yo tenía 10 años y recuerdo todo. Si estaba equivocada o no, no lo sé, pero sí se que era  terca, porfiada, fiel a sus convicciones.

Sus hermanos, Gustavo y Verónica en cambio, nunca pudieron conocerla personalmente. Se enteraron de manera casual, cada uno en su momento, que su padre tenía otros hijos, ya que había reserva total sobre el tema, y sólo se encontraron con su hermano Carlos Alberto el día que murió su padre, Guerino. Esto me contó Gustavo cuando le pregunté cómo habían vivido él y su padre lo ocurrido con María Angélica:

Cuando ella estaba aún secuestrada, papá viajaba continuamente a Buenos Aires para tratar de sacarla. Tocó a todos los contactos que tenía, y los que le mencionaban, pero no alcanzó.
Me acuerdo que estaba descontrolado y desconsolado, y sin la posibilidad de intervenir directamente. Iba a Bahía y no lo recibían, o directamente lo echaban. El viejo sufrió mucho y nunca tuvo la posibilidad de ver o visitar a sus hijos. Solo yo sé lo que hizo mi padre por mantener una relación con sus primeros hijos, pero no lo logró porque nadie quería.
Cuando pasó lo de María Angélica, yo también intenté por todos los medios acercarme a ellos, pero sin ningún resultado. Los chicos nunca tienen la culpa de lo que hacen los mayores, ni se los debe privar de estar con sus padres. Fue casi imposible que mi padre mantuviera un contacto con sus hijos.



Contamos la historia de María Angélica en este blog para hacer presente la figura de su padre, Guerino Ferrari y su dolor no sólo frente a la violencia y a la muerte, sino también frente al silencio y a la incomprensión. Que puedan reencontrarse y reconocerse alrededor de la figura de un bisabuelo (Carlos Raimundo) o tatarabuelos en común (Maria Pasi y Giuseppe Ferrari) personas que ni se conocian ni sabian de la existencia de los otros debido a diferentes circunstancias de la vida de sus familias, es una de las esperanzas que da sentido a todo este trabajo.


*Hector Ferrari, el padre de Monica y hermano de Guerino, era personal jerárquico en Ferrocarriles Argentinos, Jefe de tráfico en la Estación Sud.



sábado, 4 de mayo de 2013

Carlos Raimundo Ferrari y sus hijos Héctor y Guerino Rubén (Trentinos en Ing. White)


Tandil 29-6-1890     Bahía Blanca  24-12-1961


¿Qué fue de la vida de Carlos Raimundo Ferrari y de sus hijos, todos ellos vecinos de Ing.White? nos preguntábamos en una entrada anterior.

Hace aproximadamente un mes nos dieron varias cartas escritas por el propio Carlos y por su hermana Valeria.

Pero diez días atrás -casualmente- fueron sus nietos Gustavo, Verónica y Mónica Ferrari (que viven respectivamente en Quequén, Mar del Plata y Gral. Lavalle) quienes - buscando información sobre su abuelo- se pusieron en contacto con nosotros. Ellos quería saber sobre el pasado de su familia, yo -que ni siquiera sabía de la existencia de ellos - quería saber más sobre la historia más reciente. Así que juntos reconstruimos y armamos estas breves notas sobre su abuelo y sus respectivos padres (Guerino y Héctor).

El primero en ser evocado es el abuelo.
Carlos Raimundo Ferrari, ya mayor -será el año 1960, 1961-, va a Tamangueyú, cerca de Lobería a visitar a su hijo, que es el jefe de la estación de trenes, y a su nieto de dos años le lleva de regalo su pájaro, un cardenal.  Y le habla, correcto, mesurado, con su habitual saco y corbata. Esa es la imagen vívida que Gustavo Ferrari conserva de su abuelo, además de esta foto.

Mónica y Verónica, en cambio, no lo llegaron a conocer personalmente, solo oyeron a sus padres hablar de él: que había sido jefe de estación también él, en Saavedra, que tuvo arterioesclerosis y que pasó los últimos meses de su vida en casa de su hijo Héctor. 

Gracias a una de las cartas que Carlos Raimundo escribió a su sobrino sabemos que, seguramente ya jubilado de su cargo en el ferrocarril, en 1953 vive en Ing. White, se ocupa -como sus primos- de construir casas para alquilar, y ya no está junto a su mujer. 





No sabemos qué sucedió con su esposa: de ella nunca se hablaba, aunque debe haber pasado algo  muy grave por la magnitud del rencor que flotaba en el aire, cuenta Gustavo. Solamente una vez, siendo muy chico, su padre lo llevó a Mar del Plata a conocerla, antes de su muerte

Por las cartas podemos entrever también que las hermanas de Carlos (las tías Valeria y Rosa), no dejaron de intervenir activa e insidiosamente en las ya de por sí complejas relaciones entre su hermano, sus hijos, y la primer mujer de Guerino... El resultado fueron los desplantes, las ofensas, y la diáspora.

Carlos pasó el último periodo de su vida en casa de su hijo Héctor, y falleció en el Hospital Ferroviario, en Bahía Blanca, el 24 de diciembre de 1961. A la muerte de Héctor, en 1998, sus restos fueron trasladados a Lobería, donde está sepultado junto a su hijo Guerino Rubén (el Bebe) Ferrari.

Del hijo mayor de Carlos Raimundo, Héctor Ferrari, nos dio noticias Mónica, su hija adoptiva:


Héctor Ferrari y Adelina Ricardini


Gracias a ella sabemos que Héctor Ferrari, nacido el 20 de septiembre de 1925, trabajó toda la vida en el Ferrocarril General Roca, donde llegó a ser jefe de Trafico de la Estación Sud, en Bahia Blanca. Se casó con Adelina Próspera Ricardini, y en 1975 adoptaron a Mónica. Vivieron primero en la casa de la calle Patricios y Viamonte, y luego se mudaron a la calle Almafuerte 965.

Sus restos no descansan en Bahía, ya que su esposa los trasladó a Gobernador Gálvez, provincia de Santa Fe, donde ella fue a vivir después del fallecimiento de Héctor, ocurrido en 1998.


Así lo recuerda Mónica:

Los sábados me llevaba a la estación y me quedaba con él, yo le ayudaba a hacer algunas cosas, como pasarle notas a máquina o anotarle cosas que tenía que hacer... para mí era un juego.

A mi papá le gustaba que leyera, me regaló la colección "El Tesoro de la Juventud" que todavía lo tengo y es una de las cosas más preciadas que me dejó) y otra colección Grandes Escritores Argentinos. Y la palabra que siempre utilizaba para decir que estaba de acuerdo con algo era "macanudo".

Esta foto es del hijo menor de Carlos Raimundo, Guerino Rubén Ferrari:

Guerino Rubén Ferrari y su segunda esposa, Zulema Ester Lorea en 1958
Ing. White 15-8-1928
Necocha, 2-12-2001


Guerino Rubén "Bebe" Ferrari nació en Ing. White el 15 de agosto de 1928, y ahi hizo toda la escuela primaria. En 1942, con 14 años se fue a vivir solo, y a los 16 ingresó, por recomendación de su padre, como dependiente de segunda en el Ferrocarril Sud donde llegó a ser uno de los mejores telegrafistas. Mientras tanto, estudió relojería y puso en Bahia Blanca la "Relojería y Joyería Ferrari".

En esos años se casó con María Birlis, también ella de Ing. White, con quien tuvo dos hijos, María Angélica, nacida el 28 de junio de 1951, y Carlos Alberto Ferrari, en 1952. Sin embargo, cuatro años despues del nacimiento del segundo hijo, María y Guerino se separaron.

Guerino fue trasladado, como auxiliar de primera a Ing. Jacobacci y luego al ascender estuvo en Estación Pardo, en el partido de Las Flores, donde conoció a Zulema Esther Lorea y donde nació, el 29 de junio de 1959, su hijo Gustavo. Tres meses más tarde le ofrecieron ser jefe de estacion en Tamangueyú. Allí se radicó la familia y once años más tarde, también un 29 de junio pero de 1970 nació la segunda hija de Guerino y Zulema, Verónica Ferrari.

En el año 1967 tomó la representación de vinos Bombara para Lobería y la zona, y a eso se dedicó durante dos o tres años. En 1974 formó la Cooperativa Telefónica Tamangueyú, que llegó a ser modelo en el país. Ya jubilado en el ferrocarril, a los 63 años, se recibió de martillero público y ejerció durante varios años en Necochea, donde vivió los últimos años de su vida.

Su hijo Gustavo recuerda que tenía un empuje envidiable, siempre estaba haciendo y planeando cosas, y que sin embargo un dolor profundo lo marcó para siempre: el secuestro y asesinato de su hija María Angélica en 1977, víctima del terrorismo de estado.

Guerino falleció en Necocha el 1 de diciembre de 2001.
Carlos Raimundo y su hijo Guerino Rubén están sepultados juntos en el cementerio de Lobería.



Hasta ahora habíamos evitado hablar de la vida de los hijos y descendientes de los inmigrantes trentinos de nuestra ciudad y la zona. Pero en este caso, estas pequeñas pesquisas sobre el pasado un poco más lejano han permitido echar luz y ponerle palabras y nombres a una serie de silencios y desconocimientos que, por diferentes causas, cubrieron no solamente la historia de los abuelos, sino también algunas circunstancias  más recientes de la vida de sus hijos y nietos.

Contar la historia de una familia puede llegar a generar una ilusión narrativa basada en  preconceptos que pueden resultar sumamente apropiados cuando se traza un panorama general con el objetivo, no de hacer historia sino de afirmar algunos de esos "valores" que un grupo considera deseables -pero que no necesariamente tienen su base en la experiencia realmente vivida-, o que tienen vigencia en el presente en el que se elabora el relato, pero que son absolutamente anacrónicos con respecto al pasado en el que se ubica la historia: la famiglia unita, la pasta los domingos,  la conservación de los lazos familiares y paesanos a través de las generaciones, etc.

La historia vivida, la experiencia compartida es siempre mucho más compleja, más matizada. Poner en evidencia esa complejidad, y la dudosa consistencia de varios de esos preconceptos, es uno de los objetivos de este modo de contar algunos aspectos de la historia de una familia.

Y para quienes forman parte de esa historia, es una oportunidad para tomar distancia, comprender los motivos por los cuales ciertos hechos ocurrieron de un determinado modo o por los cuales algunas personas tomaron ciertas actitudes o decisiones, y -eventualmente - llegar a reconciliarse de algún modo con la propia historia.

miércoles, 17 de abril de 2013

Secretos de familia - Segreti di famiglia


Abril de 1942
Un obstáculo para el olvido
Isabel y Tincho

He aquí la mujer de la foto, la madre de Carlos Norman Ferrari

En el acta de nacimiento de su hijo solo figura el nombre del padre, Pablo Ferrari, pero no el de ella. (1927)
Una carta escrita por ella en junio de 1929 apareció entre los papeles personales de quien crió al niño, Isabel Ferrari, la hermana de Pablo y así sabemos que Filomena iba a ver a su hijo con una cierta regularidad:


Sin embargo, según parece, muy pronto se perdió el contacto.
De ese tema no se podía hablar: Pablo y sus hermanas vedaron cualquier intento por revelar este secreto, a nadie.
Fue Isabel la que guardó una foto de Filomena y escribió en ella: un obstáculo para el olvido.

Carlos Norman Ferrari murió en 1988 sin haber conocido a su madre.

El nombre, Filomena Mammeo, se lo dijo una vez Isabel a la esposa de Carlos, y ella lo escribió con lápiz en la cara posterior de un armario de madera.

¿Qué fue de la vida de Filomena Mammeo, de Tres Arroyos?

¿Habrá sido este un secreto guardado también por ella? Quizás nadie supo de la existencia de este hijo.
Los tiempos han cambiado. Todos estos prejuicios y convenciones, todas esas actitudes basadas en  los conceptos de honor y verguenza costaron tanto tanto sufrimiento.
Ahora, hay una familia que desea tener noticias de ella, y de sus hijos.


martes, 2 de abril de 2013

Isabel Ferrari, y el obstáculo para el olvido


Esta imagen es de Isabel Ferrari:

- la que hizo llamar siempre a su hijo con el apellido de su marido a pesar de que el chico era también Ferrari,

- la mujer que escribió  "Un obstáculo para el olvido" en la foto de la madre biológica de su hijo Tincho,

- la que nunca, hasta que fue muy muy anciana (y después de la muerte de Tincho), habló con nadie de "ese tema".

Isabel había nacido en Tandil el 22-11-1896, pero al año siguiente sus padres Giuseppe Ferrari y Maria Pasi, junto a sus otros cinco hijos nacidos en Tandil (Américo, Carlo Raimondo, Juana, Teresa, y Guerino) volvieron a Italia, al Trentino donde según cuentan, la familia tuvo un hotel, llamado Argentina. Pero seis años después, María quedó viuda en 1903, se volvió a Bahía Blanca con todos sus hijos (los seis ya nombrados, más los dos que nacieron luego en Italia: Paolo, y Valeria), y en Ingeniero White se casó en segundas nupcias con Cirillo Campestrín.

Pocos años después, también se casó Isabel, en 1914 con Agustín Assibat, un joven oficial de Prefectura que trabajaba en el resguardo de Aduana de Ing. White:


Pero al cabo de dos años, Isabel y su marido Assibat se mudaron a Buenos Aires.
Los años pasaron, niños no llegaron y entonces, en 1927 ocurrió algo que no estaba en ningún plan, y de lo que obstinadamente se empeñaron en  no hablar: el hermano de Isabel, Pablo Ferrari, soltero, tuvo un hijo "natural", Carlos Norman Ferrari. No sabemos los motivos, pero cincuenta días después del nacimiento, el niño fue entregado a Isabel y a su esposo, quienes se hicieron cargo de él y lo criaron como si hubiera sido su propio hijo:

Isabel Ferrari y Carlos Norman Ferrari.

En el acta de nacimiento de Carlos solo figura el nombre del padre, pero sabemos gracias a una carta, que la madre se llamaba Filomena y que siendo Carlos Norman  bebé, ella lo visitó varias veces en casa de Isabel. Sin embargo, por lo que parece, ya a los tres años el contacto se perdió. Y de hecho Carlos Norman  tuvo que enterarse el día que entró en primer grado el primer día de clase, que  su verdadero apellido no era Assibat, sino Ferrari, que sus "padres" eran en verdad sus tíos. No sabemos si ese día supo también que su tío era en realidad su padre biológico.

Sí sabemos que Isabel nunca lo dejaba solo a Carlos (Tincho, le decían), ni por un minuto, porque tenía miedo de que la madre se lo quitara. Y cuando Carlos terminó la escuela primaria, sus tías de Bahía Blanca, Valeria y Rosa, (y Pablo que vivía con ellas) quisieron traérselo a Bahía pero cuenta su viuda que Carlos lloró muchísimo y que su otro tío Américo  el que vivía en Mar del Plata, fue el que dijo: "Isabel, no lo dejes ir, porque lo vas a perder para siempre". Isabel logró resistir la presión de sus hermanas y así Carlos pudo permanecer en Buenos Aires junto a Isabel y a Assibat, a quien, según parece, quería muchísimo.

De ese tema, en esa familia, jamás se habló. El silencio sobre el origen y la familia materna de Carlos quedó terminante sancionado y ninguna referencia pudo volver a hacer sobre ese tema. De hecho, en el obituario de la madre de Isabel, Maria Pasi,, en junio de 1942, Tincho aparece nombrado como Norman Carlos Assibat. Sabemos que Isabel fue una madre exigente, rigurosa y posesiva y sin embargo, en secreto, en 1942, un día estampa su firma en una fotografía de la madre de su hijo, y escribe "Un obstáculo para el olvido". 

Después del fallecimiento de su esposo y del traslado por trabajo de Carlos a Bahía Blanca, también ella vino a vivir a la ciudad y hasta el día que falleció Carlos, en 1982 Isabel vivió con su hijo y con su nuera. Al día siguiente, su hermana Valeria la llevó a Isabel a su casa, se llevó todo su dinero y sus pertenencias, se hizo nombrar apoderada para cobrar la pensión de su hermana, y poco después comenzó el itinerario de Isabel por varios geriátricos, hasta su muerte, en 1989.

Una vez, siendo ya muy viejita, Isabel le dijo a su nuera el nombre y apellido de la madre biológica de Carlos. Ella lo anotó con un lápiz en la tabla posterior de un ropero de madera, para no olvidarlo: Filomena Mammeo.

Luego, la foto de la mamá de Tincho apareció entre las cosas de Isabel.

Esa foto nunca antes se la había mostrado a nadie.

domingo, 31 de marzo de 2013

Un obstáculo para el olvido - Un ostacolo per l'oblio


Convengamos que la expresión "Un obstáculo para el olvido" es mas bien extraña: como si fuera necesario olvidar, y esta foto y este rostro se interpusieran, impidiéndolo. 
¿Quién habrá determinado que era imperioso y necesario olvidar?
Olvidar, ¿qué?
¿Por qué "Isabel y Tincho" trataron de obstaculizar ese olvido, conservando y rubricando esta foto?

¿Quiénes eran Isabel y Tincho? 
¿Quién es la mujer de la foto cuyo rostro queda velado por la fina cubierta de papel araña?



lunes, 25 de marzo de 2013

Pablo Ferrari (y uno de esos temas de los que "jamás se hablaba")

Obituario de Pablo Ferari, 21-12-1963

Así como el hermano mayor lo llamaron Américo por haber sido el primer hijo nacido en Tandil, a este, a Paolo, le pusieron como segundo nombre Italo, ya que nació en Poia,el 10 de marzo de 1899, después de que sus padres Giuseppe Ferrari y María Pasi  junto a sus otros seis hijos nacidos en Tandil volvieran a Italia. Sin embargo, María quedo viuda en 1903 y volvió a la Argentina, con todos sus hijos: los seis que habían nacido en Argentina y los dos que nacieron luego en Italia: Paolo, y Valeria, y en Ingeniero White se casó en segundas nupcias con Cirillo Campestrín.

Como todos, cuando llegó a la Argentina Paolo se volvió en Pablo. Trabajó en una casa cerealera como recibidor de granos, parece. Vivió durante algún tiempo, parece, en Tres Arroyos. Fue ahí en esa ciudad, que dejó embarazada a una chica.
Según cuentan, los hermanos de ella, cuando se enteraron, lo corrieron y lo quisieron matar.
No podemos saber si fueron los hermanos, o la propia mujer quienes lo presionaron para que él le diera el apellido al bebé.

Aceptó, a cambio del bebé. En la partida de nacimiento figura solamente el nombre del padre.

Sin embargo no fue Pablo quien se hizo cargo de la crianza de su hijo: su hermana Isabel que vivía en Buenos Aires no podía tener hijos, así que a ella le entregaron el bebé, unos 50 días después del nacimiento.
Pablo mientras tanto volvió a Bahía y se fue a vivir con sus hermanas solteras, Valeria Ferrari y Rosa Campestrín, mujeres que, según cuentan, se encargaron de solucionarle y a la vez controlarle totalmente la vida: jamás tuvo novia conocida, si por casualidad él iba con algún amigo a su casa ellas se encargaban de ahuyentarlo, y junto a Isabel trataron de dominar completamente la infancia y la juventud de su sobrino. Pablo renunció a cualquier tipo de iniciativa o autonomía para vincularse con su hijo más allá del marco de relación que imponían rigurosamente sus tres hermanas; y jamás -un jamás que a nosotros ahora nos puede resultar difícil de comprender y aceptar- hablaron -ni él ni sus hermanas - del nacimiento del hijo ni de la madre, ni siquiera volvieron pronunciar en voz alta, el nombre de ella.

Cuentan que antes de morir, ya enfermo, gritaba a veces, con desesperación porque se le volvían a representar en su mente los hermanos de la madre de su hijo, que lo corrían queriendo matarlo.
Quién sabe por qué más, gritaba Pablo en su agonía.

(Vamos a dedicar una entrada completa a la historia del hijo de Pablo, Carlos Norman Ferrari, y a su madre, Filomena Mammeo)

lunes, 18 de marzo de 2013

Juana Ferrari vda de Carrizo (Trentinos en Punta Alta)

Lo poco que sabemos de Juana Ferrari es a través de algunas cartas, obituarios y algunos datos aportados por familiares (una sobrina, la viuda de un sobrino). No tenemos de ella, aún ninguna foto, y tampoco contamos con los datos precisos de su nacimiento, casamiento y muerte. 

Sabemos que era hija de Maria Pasi y Giuseppe Ferrari, que nació probablemente en Tandil entre 1891 y 1894, y que a fines de 1897 la familia volvió a Italia. Sin embargo su padre, Giuseppe Ferrari murió -en Arco- en febrero de 1903, y entonces, al año siguiente María emprendió el regreso a la Argentina con sus hijos (incluidos al menos dos de los tres que tuvo en Italia, Paolo Italo y Valeria; de Settimo solo tenemos la fecha de nacimiento; probablmente murió de niño). y se instaló en Bahía Blanca, en Ing. White, donde se casó con Cirillo Campestrín, que era ferroviario en el Ferrocarril Sud.
¿Habrá ido a la escuela en Italia, habrá terminado acá en Ing. White?
Su caligrafía y sus palabras son cuidadas, armoniosas, como puede verse en esta carta que Juana envía a su hermana Isabel, referida a la muerte de su hermano Guerino:


Sí sabemos con certeza que Juana Ferrari se casó con Salomé Carrizo, un cordobés que trabajaba en la Base Naval de Puerto Belgrano, se fue a vivir con él a Punta Alta, pero quedó viuda joven con cinco hijos, tres varones y dos mujeres: Juan, Roberto y Néstor, Elida y Leonilda.


 
Carta escrita por Valeria Ferrari a su hermana Isabel Ferrari con la noticia de la muerte del marido de Juana, 19-12-1927


Querida hermana, creo podrás imaginarte qué afligida estará Juana la pobre quedarse sola con 5 hijos, yo no sé por que Dios será tan injusto castigarnos en esta forma pues ya es demasiada desgracia. Que sorpresa para Juana, eran las 5 de la tarde del día 14 y esperaba como de costumbre a que Carrizo llegue del trabajo y cual no sería su sorpresa traerle semejante nueva pues ocurrió así: creo sabías que el pobre sufría del corazón y al llegar a la parada del tren cuando fue a bajarse cayó muerto por diez minutos no llego a su casa; lo llevaron al  hospital naval pero no había remedio, fue un síncope cardíaco  Yo fui a las 7 ya podrás darte una idea las chicas como estaban y Juana, en fin un cuadro tan triste pobrecitos tan chicos y sin padre. Fuimos todos menos mama, que no se lo dijimos hasta los 3 o 4 días le decíamos de a poco por no disgustarla; en fin no encuentro palabras para expresarte lo triste que es esto; y Juancito, tan hombrecito el pobre daba pena verlo, si vieras que bueno con la madre y las hermanitas. En medio de su desgracia algún consuelo tiene: Juan le gana 90 pesos y Roberto 15; y el doctor Ayala que es intendente de Bahía le dio una casa para que viva y no pague nada, algo es después de todo tan mal no va a estar. Y Carlos dijo que la va a ayudar y José puede también, aunque la suerte se aleja de nosotros. Yo no estoy acostumbrada a sufrir.
Yo vine ayer, pero estoy cansada de no dormir. Alfredo se quedo para ayudarla a cambiarse que creo sera hoy o mañana.
Saludos todos a Agustín y vos, un fuerte abrazo de tu hermana que te quiere Valeria.



Obituario de Salomé Carrizo, noviembre de 1927

Juana no solamente sufrió la resistencia de sus hermanos a su matrimonio con Carrizo (observemos que en la carta Valeria se refiere a él mencionando su apellido y no su nombre): tampoco esos hermanos permitieron que tuviera el apoyo o la compañía de su madre en el momento en que muere su marido; y según nos han contado otros sobrinos de Juana, se opusieron durante años a que María su madre la ayudara de cualquier modo; a escondidas compraba comida y mercadería para su hija, y se la hacía llegar hasta Punta Alta poniéndose de acuerdo, en secreto con su hijo menor, Alfredo Campestrín.

Ojalá pronto podamos saber otras cosas de Juana, y tengamos, incluso, alguna foto de ella.

jueves, 14 de marzo de 2013

Guerino Ferrari (Trentinos en Ing. White)


El nombre de Guerino Ferrari fue probablemente la razón por la que se inició toda esta búsqueda. Y cuando lo encontramos, dimos con un hombre particularmente afectuoso, querido por sus amigos, y con problemas de salud, según parece, ya que murió muy joven, en el año 1927.

Guerino fue el cuarto hijo que María Pasi y Giuseppe Ferrari tuvieron durante los años que estuvieron en Argentina, probablemente en Tandil entre 1892 y 1895 (de sus hermanos mayores AméricoCarlo Raimondo ya hemos hablado; de sus hermanas Juana e Isabel contaremos en los próximos posts).

A fines de 1897 la familia volvió a Italia. Sin embargo su padre, Giuseppe Ferrari murió -en Arco- en febrero de 1903, y entonces, al año siguiente María emprendió el regreso a la Argentina con sus hijos (incluidos al menos dos de los tres que tuvo en Italia, Paolo Italo y Valeria; de Settimo solo tenemos la fecha de nacimiento; probablmente murió de niño). y se instaló en Bahia Blanca, en Ing. White, donde se casó con Cirillo Campestrín, que era ferroviario en el Ferrocarril Sud.

Sabemos que también Guerino fue ferroviario y que además se desempeñó como secretario de la comisión directiva del Club Puerto Comercial, de Ing. White:


 Sin embargo, sus problemas de vista y de estómago lo obligaban a viajar con frecuencia a Buenos Aires:


En junio de 1926  le cuenta a su cuñado que "en cuanto a la enfermedad del estómago, no hay que asustarse mucho ... yo estuve embromado y ahora no siento nada, con cuatro o cinco purgas de aceite que me dieron en el Británico me dejaron como nuevo". (Por ser empleado del ferrocarril tenía la posibilidad de hacerse atender en el Hospital Británico de Buenos Aires) Sin embargo, un año después, después de haber sido operado dos veces, muere en Buenos Aires, en julio de 1927. Tanto en los dos obituarios que han llegado a nuestras manos, como en una carta que escribe una de sus hermanas se hace referencia a la gran cantidad de gente y simpatizantes que los acompañaron en el velorio ( más de 50 autos y coches), a las palabras que pronunció en su honor Manuel Troncoso, delegado de la comisión directiva del Club Puerto Comercial, y al hecho inusual de que la Liga del Sur adhirió al duelo cancelando como señal de condolencias, todos los partidos de fútbol programados para el domingo, tanto en Bahía Blanca como Ing. White y Villa Rosas.

¿Por qué su primo hermano Camilo Ferrari, llegado en 1924 a Bahía Blanca, se hace enviar la correspondencia a casa de Guerino Ferrari, pero en sus cartas de 1927 a sus familiares en Italia (con cuyos borradores contamos en su totalidad) no hace absolutamente ninguna mención a la enfermedad y muerte de su primo, ni a la otra desgracia que ese mismo año golpeó a esta familia -la muerte del marido de su prima Juana (hermana de Guerino)? ¿Por qué -salvo esa mención en la dirección de los primeros sobres- parece no haber habido relación alguna entre los primos Ferrari, i Ceti con i Beppini?

La hipótesis es que la respuesta está en ese viaje que hizo Carlo Raimondo en 1914-1915 para reclamar la parte que les correspondía de un cierto "hotel, y que " allá se quedaron con todo"... volveremos con más detalles sobre este asunto.


lunes, 11 de marzo de 2013

Carlo Raimondo Ferrari



Carlo Raimondo nació en algún lugar cerca de Tandil en junio de 1890. Así anuncia su padre Giuseppe Ferrari (hermano de Aniceto Ferrari) el nacimiento de su hijo a su amigo Cirillo Campestrin




Caro amico Campestrini: lungo dal non vederti da queste parti come impossibile te lo considero il viaggio vengo a farti sapere il ben stare di mia salute, unito alla mia famiglia ti faccio noto che il giorno 5 del corrente mia moglie ha dato alla luce un figlio maschio che li poneremo il nome di Carlo Raimondo, il nome di mio Padre. Avia il desiderio di vederti pero sarà invano per le mie speranze perché non posso partire da casa. Noi stiamo bene, così spero di te e del tuo compagno Pio. Mia moglie ti saluta così pure il Pio e sua famiglia.... manda un bacio ......... risposta di tua novità alla Fonda Asturiana Tandil. Resto col salutarti e una stretta di mano da vero amico e... di te                    ...... ……… Junio 22/90 Jose Ferrari

Querido amigo Campestrini:  como hace mucho que no te veo por acá y considero que para vos es imposible viajar te cuento que estoy bien de salud junto con mi familia, te hago saber que el día 5 del corriente mi mujer dio a luz un hijo varón al que pondremos el nombre de Carlo Raimondo, el nombre de mi Padre.Tenía deseos de verte, pero son vanas mis esperanzas porque no puedo moverme de casa. Nosotros estamos bien y espero que sea lo mismo para vos y tu compañero Pio. Mi mujer te manda saludos ……………………………   respuesta de tus novedades a la fonda Asturiana Tandil. Te saludo, con apretón de manos de verdadero amigo y ……………… de vos.                                              ....................      Junio 22/90 José Ferrari. 


Después de él nacieron en Tandil sus hermanos Juana, Guerino, Teresa e Isabel, pero a fines de 1897 la familia volvió a Italia. Sin embargo su padre, Giuseppe Ferrari murió -en Arco- en febrero de 1903 a los 45 años, y entonces, al año siguiente Maria emprendió el regreso a la Argentina con sus hijos (incluidos al menos dos de los tres que tuvo en Italia, Paolo Italo y Valeria; de Settimo solo tenemos la fecha de nacimiento; probablmente murió de niño). y se instaló en Bahia Blanca, en Ing. White, donde se casó con  Cirillo Campestin, que era ferroviario en el Ferrocarril Sud

Hay una leyenda que circula entre sus sobrinas nietas: según parece Giuseppe Ferrari y mujer tenían un hotel en Italia, pero cuando María quedó viuda "los Ferrari de allá se quedaron con todo". Cuando Carlo Raimondo fue más grande (calculémosle unos 23 o 24 años) viajó a Italia para tratar de recuperar sus bienes. Pero he aquí que "justo empezó la guerra", debería haber sido enviado al frente; entonces unas tías de él (¿de su familia materna, tal vez?) lograron hacerlo subir a un barco y mandarlo de vuelta a la Argentina.

De su vida laboral sabemos que fue ferroviario y llegó a jefe de estación en Saavedra.
Su esposa se llamaba Isabel Benedettucci, era de Huanguelén. (pero por lo que parece no fue justamente un matrimonio feliz). Tuvieron dos hijos, Héctor y Guerino Rubén.
De Héctor sabemos que vivió toda su vida en Bahia Blanca, que era ferroviario, que tuvo un importante cargo en el ferrocarril y que no tuvo hijos, pero que adoptó una nena.
De Guerino, sabemos que le decían Bebe, que se casó en Ing. White con una señora de ascendencia griega, María Birlis, con quien tuvo a su vez dos hijos: Carlos (fallecido en 2005) y María Angélica Ferrari.(secuestrada y asesinada en 1977).

Qué fue de la vida de Carlo Raimondo, no sabemos, y tampoco tenemos aún información acerca de cuándo se jubiló, donde y cuándo falleció...
Y de sus bisnietos tenemos, por ahora, sólo una vaga referencia. Cuando alguno de ellos sienta el deseo de saber de dónde vinieron sus tartarabuelos, quién fue su bisabuelo, aquí estamos, esperándolos.


Américo Ferrari


Es bien poco lo que sabemos de Américo Ferrari. Hijo mayor de Giuseppe Ferrari y María Pasi, nació entre 1887 (año del casamiento de sus padres) y 1889 (año anterior al nacimiento de su hermano).

A fines de 1897 la familia volvió a Italia. Sin embargo su padre, Giuseppe Ferrari murió -en Arco- en febrero de 1903, y entonces, al año siguiente Maria emprendió el regreso a la Argentina con sus hijos (incluidos al menos dos de los tres que tuvo en Italia, Paolo Italo y Valeria; de Settimo solo tenemos la fecha de nacimiento; probablmente murió de niño). y se instaló en Bahia Blanca, en Ing. White, donde se casó con Cirillo Campestrín, que era ferroviario en el Ferrocarril Sud y tuvo dos hijos más (Rosa y Alfredo)
Sabemos que Américo fue empleado del ferrocarril; que vivió en los años 20 en calle Moreno 843 y luego, en una colonia ferroviaria del barrio inglés en Brickman 7 por lo menos hasta 1936.
También sabemos que su esposa se llamaba Juana Gatti (a quien le decían Chocha) y que tuvo una hija. Esta hija trabajó varios años en Gath & Chaves y luego, cuando se casó se fue a vivir a Mar del Plata. Tras ella se mudaron también sus padres. La hija falleció en un accidente.
Según nos han contado, Américo, ya viudo vivía en una pensión en Mar del Plata y como se sentía muy solo quiso venir a vivir y quedarse con sus hermanas Isabel y Valeria.
Parece que no fue bienvenido, y se volvió a Mar del Plata, y ya no se supo más de él.

Quienes hayan conocido o hayan oído hablar de estas mujeres probablemente no se asombren. Y esto es bien poco, frente a las historias que vamos a contar dentro de unos días cuando hablemos de sus hermanos Juana, Isabel y Pablo.


domingo, 27 de enero de 2013

Fermo Ferrari, de Breguzzo (¿y Pellizzari, de por ahí no más?)


He aquí una foto muy esperada: la de Fermo Ferrari, (Breguzzo, 1896-Bahía Blanca, 1949).
Ya hemos presentado algunos datos sobre su historia, según nos contó su hijo, Noli Pablo Ferrari: la estricta escuela durante la dominación austríaca, la guerra de la que nunca quiso hablar, la llegada a la Argentina, su paso por Tandil, Tres Arroyos y finalmente el trabajo en Via y Obras en la empresa Ferrocarril Sud en Ing. White, su casa frente a la Estación Sud, su oficio de carpintero, su castellano perfecto,

Pero he aquí otro aspecto interesante que cuenta Noli, su hijo: Fermo se casa en Tandil con una mujer argentina, Arrogación Herrera; y acá en Bahía Blanca vivió también su cuñada, Cipriana Herrera, casada con otro trentino, de apellido Pellizzari, de un pueblo muy cercano a Breguzzo, y que tenían su casa en Garay al 700, ahí en Tiro Federal, había trabajado en Puerto Belgrano con una compañía que hizo ahi unas construcciones enormes.

¿Qué fue de esas personas? ¿Quién conoce a sus descendientes?


martes, 22 de enero de 2013

Fonda Trentina, de Paoli y Salomoni



Año 1903: Época de mucho movimiento en Bahía Blanca, y especialmente cerca de la estación del Ferrocarril Sud, a la que llegan de a cientos por día, los inmigrantes, a trabajar. Las "fondas", como se llamaba en esa época a los hoteles con pocas pretensiones, prosperaban.
En esos mismos años abría su fonda Giocondo Menestrina, cerca de la otra estación ferroviaria, la Estación Bahía Blanca Noroeste.

Salvo que eran trentinos, nada más sabemos de Paoli y Salomoni.

miércoles, 9 de enero de 2013

Pietro Iseppi +  Felicitá Zen

FELICE GIUSEPPE    +   Anna Zen
Marter 13-2-1881......................


Giuseppe Iseppi
Tornquist 5-9-1913/ morto in guerra 1945

Guglielmo Felice Iseppi
Tornquist 30-11-1914

Anna Iseppi
Tornquist 1916 / 2010


Felice Iseppi vino a la Argentina en 1905, se caso con Anna Zen y turvo tres hijos. En la década del 20 vendieron todo y se volvieron a Italia.  Pietro y Basilio Iseppi eran hermanos.

Luigi, Pietro y Egidio Montibeller

Luigi Montibeller + Enrica Smider


LUIGI Montibeller   +   Maria Toller
8-9-1883.......................

PIETRO Montibeller    +
13-8-1885

EGIDIO Montibeller   +  Mercedes Belate
5-3-1887

Según las noticias que tenemos estos tres hermanos llegaron a Saldungaray alrededor de 1895.

Una de las hijas de Luigi Montibeller fue Maria Montibeller, nacida en Tornquist, esposa de Ferdinando Iseppi.

Egidio murió muy joven, a los 30, estaba casado con Mercedes Belate ,que murio a los 105 años en Saldungaray, en 2006. Tuvieron 6 hijos: Toto, Marta, Adolfo, Tita, José y Haydé.

viernes, 4 de enero de 2013

AFRA, la marca de vino que fraccionaba Agustín Ferrari






Ayer visité el museo "El Histórico", -calle Italia 19, Bahía Blanca - y encontré expuesto en una de las paredes laterales este objeto que parece estar compuesto de una base de madera (¿podría hacer pensar en la base o cubierta de una bordalesa?) y esta que puede haber sido la etiqueta de una bordalesa. Esta era la marca de los vinos que fraccionaba Agustín Ferrari -tal como lo hacían sus hermanos Camilo y Cornelio (y de quienes hemos ya publicado imágenes de sus marcas), entre mediados de los años 30 y mediados de los 50.

Según recuerdo, la sigla significaba: Agustín Ferrari República Argentina.