martes, 17 de abril de 2012

Casadas por poder (Assunta Fruet)








Assunta Fruet (Pergine, 1931) llegó a Bahía Blanca en 1955, un año después que su marido.Ivo Nicolussi. El pequeño detalle es que cuando él partió junto a sus padres y hermanos, todavía no estaban casados. Se casaron, como muchas parejas por esos años, por poder, ella allá en Italia, y el acá, en la Argentina. Es que sólo así, casada legalmente, una mujer podía emprender su viaje sola. En efecto, desde 1926 y hasta principios de la década del 30 regía la disposición según la cual nadie podía emigrar de Italia ni entrar en la Argentina si no presentaba un contrato de trabajo o un "atto di chiamata", un acta de llamada firmada por algún familiar en primer grado, o un compromiso formal de matrimonio firmado frente al cónsul local.

Cuando a partir de 1947 se reanuda la inmigración en la Argentina, esa disposición no sólo sigue vigente sino que algunas de sus cláusulas se endurecen aún más a partir de 1952, cuando pasa a ser el Comitato Europeo per le Migrazioni (CIME) el organismo internacional que regula las migraciones: sólo se autoriza a partir a grupos familiares o a aquellas personas que vienen a reencontrarse con sus familiares directos: esposo, hijos, hermanos. Por ese motivo las mujeres tenían que partir de Italia, ya casadas.

En otro pasaje de la entrevista (que quedó fuera del video) Assunta cuenta que fueron unas diez o doce chicas del pueblo las que se casaron por poder ese mismo día, en la misma ceremonia, con novios que estaban ya emigrados.

Pero Assunta en el video (al igual que Carlo Dal Ponte) cuenta también de algunas chicas que llegaban ya casadas, por poder, pero casadas con un hombre - tal vez de su mismo pueblo, pariente o amigo de la familia -, al que no habían visto nunca en su vida, de quien se habían "enamorado"  - a lo sumo- en una foto. Era la situación de esas mujeres que querían (o no tenían más remedio que) emigrar y venir a América, y que solo de ese modo, casándose, como sea, lograban obtener la autorización para partir, y los pasajes gratuitos o pagados por el marido a muy bajo costo.
No fueron pocos los hombres que, para conseguirse una novia de mismo pueblo, o del pueblo de algún amigo o conocido- mandaban por correo fotos, y contaban -o hacían contar-  maravillas sobre la situación en la que se encontraban acá.

A veces no todo era cierto.

A veces la sorpresa era enorme.

Pero el pasaje era solamente de ida.



Más información sobre el CIME y la inmigración italiana en la Argentina posterior a la segunda guerra, en CAPUZZI, Lucia, La frontiera immaginata. Profilo politico e sociale dell'immigrazione italiana in Argentina nel secondo dopoguerra, Franco Angeli, Milano, 2006, p 42.

La transcripcion de la entrevista:

Yo vine.... primero vino él, porque yo no estaba casada, estaba de novio, y al año vine yo, después. Primero me casé, allá, me casé en el asilo, donde estaban las monjas, hay una iglesia, ahí vale la iglesia, no vale y bueno me case el 2 de abril y en marzo me vine.
El testigo fue mi papá, estaba mi hermana, mi hermano, mi cuñado y mis amigas, dos o tres amigas, hicimos la torta, comimos, y termino la fiesta, que eran las 7 de la tarde, no las 7 de la mañana
el novio estaba acá; del lado él estuvo mi papá. Y el se casó acá  firmó acá en La Piedad, él, nada más. YO no, yo tuve que casarme casarme si o si, si no no vale, ahí todo junto.
Y bueno, después, el 6 de marzo llegué acá.
..............................................
Había una chica que cuando llegó acá, no se quería bajar, se cortó las venas de los dos brazos, el doctor le dijo que era una estúpida; ella le dijo que no, que quería volver 
Le dice: -¿vos lo conocés al marido? al señor, al muchacho? - No, dice, lo conocí por foto, del mismo pueblo.
Claro cuando estaba acá era más viejo. Y era una linda chica, y ya...
Y cuando venían de Brasil, todos les decían ¡cornuda!, y la gente le hacía así, cuando bajaban, porque se ve que acá, las amistades que tiene uno... acá que venía ella, es distinto.
Yo me enfermé en el barco de una pulmonía, y cuando subía ala enfermería, el medico me dice: - ¿Vos lo conocés a tu novio? - Si, le digo, estuve dos años de novio. - Ah, bueno, que hay cada una, que no conoce el marido, y muchas quieren irse de vuelta, y no pueden irse de vuelta, tienen que venir porque ya el pasaje lo pagó.
Me dijo: - Ah bueno, si es así está bien, me dijo el doctor. 
Pero había mucha, mucha gente que venía y no sabía quién era el marido. O como la chica que tenía que ir a Rosario me dijo a mí: - Che, ¿lo conocés vos a tu marido? - Sí, le digo, estuve dos años de novio, somos del mismo pueblo, nos conocemos de chiquito. Y le digo: - ¿Vos lo conocés?  - Sí, me dice, yo también lo conozco - Ah, bueno, ahora andamos bien las dos.


domingo, 11 de marzo de 2012

El budín de la tía Barberina - Lo smacafam dolce della zia Barberina


Durante algunos años, entre 1930 y 1950,  Luigi Sansoni vive con su esposa y su hija Sara en Bahía Blanca, en su casa de Misiones al 200. Sara es una niña muy delgada y por eso, todos los años, durante el verano, sus padres la mandan a pasar un mes a Tandil, a la casa de la tía Barberina, para que engorde y recupere peso.
La tía se empeña y por eso todos los días prepara, para su sobrina un suculento budín de pan.

Smacafam, recuerda Sara que le decían a este plato. (la palbra signficia: que mata el hambre).
Todos sus parientes lo preparaban y de vez en cuando, me viene la nostalgia de mi abuelo Camilo, o de mi madre, Elisa, yo también lo preparo así:

Mezclo pan duro remojado en leche bien desmenuzado, una taza de azúcar, dos huevos, una gota de esencia de vainilla, una manzana cortada en rebanadas, nueces, almendras; y horneo en un molde acaramelado hasta que luce crocante.

Ni el smacafam ni el empeño de la tía Barberina lograron que Sara engorde ni un poquito.

Barberina Sansoni (Vigo Lomaso, 6-5-1900) era hermana de Luigi, Erina y Leopoldo Sansoni. Su marido, FRancesco Florioli había venido primero a la Argentina, en 1924, se radicó en Tandil y ella lo alcanzó en 1927:


miércoles, 29 de febrero de 2012

Sansoni (Trentinos en Punta Alta)



He aquí, a Giuseppe Sansoni, (Poia 18-12-1905 - Punta Alta 9-5-1970).

De él, hasta hace unos días, solo sabíamos que trabajó en un horno de ladrillos, y como peón de construcción en El Perdido (primeros meses de 1925), a las órdenes de su primo hermano Luigi Sansoni; que invertía sus ahorros en la "Banca dei divertimenti" (abril de 1926), que estuvo en Dorrego, Calvo y en El Perddo de nuevo buscando trabajo; que en una oportunidad envió a su primo Camillo Ferrari un paquete de mortadela de regalo (junio de 1927).  Su sobrino homónimo, desde Italia, nos envió una foto en la que posa junto a su hermano Massimo, quien estuvo en Bahía Blanca durante unos pocos años.

El jueves 23 de febrero estuve en Punta Alta, en la casa de su hijo, Raúl Sansoni (Lalo, nacido en 1940), su nuera, Verónica Teiszerski, y su nieto, Roberto Sansoni:


Ahí aprovechamos entonces para repasar la red de parientes Sansoni/Ferrari que llegaron a esta zona entre 1925 y 1949 (Luigi Sansoni y sus hermanos Barberina, Erina y Leopoldo Sansoni; y Camillo Ferrari, sus hermanos Cornelio y Agustín).
Y luego, como un movimiento en espiral, Raúl fue contandonos anécdotas y diferentes aspectos de la vida de su padre:

"Las herencias de los pobres a los cien años mueren todas", dice Raul que decía su padre; 

que Giuseppe hizo con su hermano Massimo, en Bahía Blanca, en calle Pedro Pico al 500, y que por diferencias económicas en ese motivo se pelearon; 

que con su primo Luigi Sansoni vinieron a la Base Naval a trabajar en la construcción del casino de suboficiales como socios, pero que al terminar la obra, el socio cobró, y porta, via, Giuseppe se quedó en Punta Alta, trabajó en la base. 

Que en los años 50 (al igual que sus primos Ferrari en Bahía Blanca) tuvo un negocio de vino, llamado El Porvenir en Brown 381: de hecho durante algún tiempo su primo Cornelio le enviaba camiones con bordalesas cerradas, tal como recibía desde Mendoza. Luego Giuseppe comenzó a comprar vino directamente en bodegas de Río Negro, pero después de unos años empezó a andar mal porque mandaban vino malo, rebajado con agua, en mal estado y mientras estaba todavía Perón tuvo que cerrar. Aunque en esos años además construyó 8 casas para alquilar. 

En algun momento, además, Giuseppe estuvo en el campo en la zona de Mayor Buratovich (siguiendo a su primo Camilo), pero al cabo de pocos años volvió a Punta Alta.
En 1958 Giuseppe fue a Italia para resolver asuntos referidos a la herencia familiar y regresó a casa después de un año.

En un cierto momento, me muestran esta foto en la que se ven, en el centro, sentados a Raúl y su novia, Verónica; y detrás de ellos, Giuseppe y su esposa, Rosario María González; y  me señalan además al joven de lentes que está junto a Giuseppe: Es Rubén Pasquali, me dice Raúl, el hijo de Erina Sansoni. (quién era Erina? dónde vivió? ¿quiénes son sus hijos? ¿dónde están?). 

Jorge Sansoni es el otro hijo de Giuseppe (¿está también él en esta foto?)


Y una anécdota más me cuenta: "En el 45 papá volvió de Buratovich, fundido, pero igual mandó mercadería a sus parientes en Italia, a través de la Cruz Roja, latas de café La Morenita, mandó, me acuerdo de eso".

Esta es la esquina de la casa de Roberto Sansoni, nieto de Giuseppe. Así siguen trabajando y yendo para adelante como hicieron en su momento sus abuelos trentinos en Punta Alta.



Gracias Sebastián Sansoni, bisnieto de Giuseppe y Rosario, por la información que nos permitió hacer varias pequeñas correcciones. (16-4-2023)

miércoles, 22 de febrero de 2012

La Banca dei Divertimenti

De Giuseppe Sansoni sabemos que durante los primeros meses de 1926 estuvo trabajando en El Perdido, un pueblo de campaña a 150kms de Bahía Blanca.
Ahora sabemos también que era una persona que trataba de pasarla bien.
En el cuaderno de cartas-borrador de su primo hermano Camillo encontramos esta carta:



Bahía Blanca, 3/4 1926

Mi querido Giuseppe:
Recibí los saludos de tus compañeros, les pregunté cómo andás, me alegré al sentir que estas bien de salud y en buenas condiciones de trabajo (cosas esencialmente necesaria) pero lo que me ha preocupado mucho es sentir que los ahorros tuyos los depositás en el "Banco de las Diversiones". Me dirás que quiero entrometerme en tus asuntos, pero queriéndote como verdadero primo no puedo dejar de sugerirte una advertencia para tu bienestar.
Recordá que ahorrando se progresa y con el progreso se encuentra el bienestar. Me parece una cosa inverosimil que ..... la casa. Debo decirte que tenes trabajo y te encontrás bien, no te dejes seducir por la idea de venir a la ciudad que es mil veces mejor el pueblo que la ciudad. Con la esperanza de....   te saludo cordialmente, tu primo Camillo.

Uno lee esto y se pregunta: ¿cuáles serían esas diversiones en un pueblo como El Perdido?
¿Por qué Camilo desalienta a su primo a venir Bahía Blanca?

Sigilfredo Ferrari

Otro de los trentinos fantasma empieza a tomar cuerpo:

Sigilfredo Ferrari, nacido en Poia el 6 de enero  de 1902, era hijo de Massimiliano Ferrari quien era a su vez hermanastro de Maria Pasi
Según Luis Sansoni, Sigilfredo vivó en La Falda.
Y según una carta de Camillo Ferrari del 2-3-1926, "Sigilfredo trabaja acá [en Bahía Blanca] y vive en el hotel Savoia".

Sigilfredo Ferrari era albañil, soltero y vivió mucho tiempo en el hotel Milano, en la esquina de 11 de abril y Estomba. Luego vivio en la casa de un matrimonio que lo tuvo de pensionista  mucho tiempo hasta que falleció. Fue esa gente la que se ocupó de su entierro.







Por otro lado, en el obituario de María Pasi (LNP 12-6-1942) aparece mencionado entre los deudos "su hermano, Egidio Ferrari".

No era habitual en absoluto mencionar en los obituarios a los hermanos y a los familiares que vivían en Italia. ¿Podríamos pensar que Egidio también estuvo acá en Bahía Blanca?

El 17 de septiembre de 2012 recibí una llamada de la esposa de un nieto de Egidio, que vive a cinco cuadras de mi casa. 

martes, 21 de febrero de 2012

Una foto y seis cartas de Giuseppe Sansoni: solo eso tenemos (por ahora)



Giuseppe Sansoni (con el cigarrillo en la mano) y su hermano Massimo Sansoni, ambos de Vigo Lomaso, en Bahía Blanca.
por ahora s/f

Esta foto me la acaba de enviar Giuseppe Sansoni, que vive en Riva del Garda. En la foto está su padre Massimo (quien estuvo durante un breve período en Bahía Blanca, luego volvió a Italia) junto a su hermano Giuseppe Sansoni.

De este Giuseppe Sansoni aún nadie nos ha contado nada.(De hecho encabeza la lista de los "trentinos-fantasma"!)
Lo único que tenemos son varias cartas que él envió a sus primos hermanos Camillo Ferrari y Luigi Sansoni (llegados  a Bahía Blanca en julio de 1924) entre 1925 y 1927.

El 18 de enero de 1925 escribe desde El Perdido a su primo Camillo.Cuenta que el trabajo en el horno de ladrillos le gusta mucho, aunque tiene que hacer de todo, de cortador a peón, que el primer día hizo 600 ladrillos, el segundo, 400 en una hora; al día siguiente tuvo que apilar y el domingo, trabajó media jornada.

El 6 de marzo, en otra carta desde El Perdido, cuenta que ya no trabaja más en el horno sino que está como peón a las órdenes de su primo Luigi Sansoni; que sus compañeros [sabemos que se trata de Sgalla y Floriolli] se fueron a buscar trabajo a Tandil; y finalmente ofrece dinero a su primo, por si le hace falta.

El 24 de junio de 1926 escribe desde Cnel. Dorrego. Pide excusas a sus primos Luigi y Camillo por haber tardado tanto en escribir, pero - explica- eso fue porque, como se peleaba siempre con el capataz Angelini [aunque no podemos saber dónde estaba], decidió irse a Dorrego y consiguió trabajo de albañil con  un capataz de apellido Valentini.

El 18 de marzo de 1927, desde Calvo escribe -en una interlingua bastante ininteligible- mandando saludos a la esposa de Camillo, Emma, recién llegada de Italia y preguntando varias cosas sobre Bahía Blanca. En esta carta firma Cosse Sansoni

El 12 de junio de ese mismo año, siempre desde Calvo escribe a su primo Luigi Sansoni, le cuenta que su hermano Fedele desde Italia ya le había contado que Barberina -hermana de Luigi, y esposa de Floriolli- venía a Tandil, se alegra de que haya llegado y le pide que, si le escribe, le mande sus saludos. En un margen, como a la pasada, cuenta que su relación con la "serva" de la casa donde paraba terminó, ya que el patrón la despidió porque no servía; y que la dueña de casa tuvo familia. Aquí firma José S.

En una última carta el 27 de junio de 1927 escribe a Camillo
avisándole que le acaba de mandar un paquete de mortadela, que él piensa que lo van a recibir con mucha alegría. Hela aquí esa carta:





Considerar la posibilidad de pensar la vida de alguien en base a estas cuatro cartas, antes -con toda intención - de la entrevista al hijo de este hombre, tiene que ver con una reflexión en torno a "¿cómo se cuenta una vida?", en base a qué datos? cosas que estuve pensando en estos días después de haber leído "El historiador, la literatura y el género biográfico" de Jacques Rancière, Política de la literatura, Bs. As, 2011, 247-268.
La extraña suerte de tener disponibles estas cartas  permite leer la conciencia en presente de Sansoni; estos pequeños -aparentemente insignificantes- episodios permiten analizar una serie mas amplia de implicaciones (como por ejemplo los inmigrantes que se mueven siempre en grupo, la fuerza de los vínculos familiares  y a la vez el establecimiento de relaciones jerárquicas de explotación entre ellos, la disponibilidad de estos trabajadores para desplazarse dentro de una región entre Bahía Blanca y Tandil); pero fundamentalmente, estos textos escritos en una lengua que muestra en la materialidad misma de las palabras qué violento es el impacto, qué proceso de transformación de su identidad experimenta quien juega con su propio nombre en las cartas familiares entre Giuseppe, Cossé, o José. No es una historia con principio y fin, es como un retrato, una instantánea (con todas las distancias con las que uno puede llegar a leer y comprender cartas como estas)
El jueves Raúl Sansoni me va a contar la historia de su padre, entonces tendremos -tal vez- un relato que estará filtrado en primer lugar por sus propios recuerdos, y por lo que recuerde de lo que su padre le haya contado de su juventud, modelado y configurado por la idea (basada probablemente en un principio de "ejemplaridad" -sigo a Ranciere-) que Raúl tiene de cómo debe ser la vida de inmigrante tipo, incluso cuando el entrevistado hace inmensos esfuerzos por demostrar el carácter único y excepcional de su propia experiencia (o la de su padre o abuelo).
Bueno, veremos.
Espero ansiosamente esa entrevista

20 dvds


350 fotografías
180 documentos personales (pasaportes, certificados de todo tipo, boletines escolares, libretas de familia, documentación laboral, diarios manuscritos, &c)
44 cartas
(con lo que se generaron casi 900 archivos de imagen tif de altísima resolución)
40 videos (en algunos casos, entrevistas completas de más de una hora de duración, en otos, una misma entrevista fragmentada en varias partes)
20 archivos audio de entrevistas grabadas con su correspondiente transcripción en documentos Word

Este es resultado del trabajo realizado durante 2011 en el marco del proyecto "Memorias para el futuro: el archivo de los trentinos en Bahía Blanca". Estas son algunas de las cosas que hicimos:

- Conversión a archivos de audio digital (wav) de las cintas grabadas en casettes correspondientes a entrevistas realizadas entre 2002 y 2004. Se trata en varios casos de entrevistas a personas ya fallecidas o que ya no están en condiciones de salud adecuadas para contar sus experiencias.


- Conversión a archivos de video digital (avi) de cintas VHS correspondientes a entrevistas filmadas entre 1997 y 1998 a inmigrantes trentinos ya fallecidos.

- Grabación de entrevistas en audio y/o video a inmigrantes trentinos, o a sus familiares en caso de inmigrantes ya fallecidos. Hubo algunos casos de personas que no quisieron ser filmadas o fotografiadas.

- Digitalización de fotografías, cartas y documentos puestos a disposición del Círculo para la conformación del archivo.

- Elaboración de las fichas correspondientes a cada una de las secciones del archivo (fotografías, documentos, cartas, audios, videos) con las referencias precisas a cada documento digitalizado

- Elaboración de una tabla denominada “Trentinos en Bahía Blanca” con los datos básicos de cada uno de los inmigrantes trentinos conocidos hasta el momento.

La recopilación de material y entrevistas se hizo, en la mayor parte de los casos visitando –maquina de fotografías, escáner y computadora en mano - a cada una de las familias participantes del proyecto; por otro lado, hubo quienes aportaron sus documentos y fotografías en reuniones de Círculo; y, finalmente, personas que viven fuera de Bahía Blanca enviaron sus archivos e historias por correo electrónico.
 
Aunque formalmente las tareas de constitución de este archivo concluyeron el 31 de diciembre de 2011, sabemos que haber sistematizado y ordenado una gran cantidad de material documental y de imagen que estaba disperso no es más que el inicio  de un trabajo que sigue y sigue.
 
Mañana vamos a ir a conocer y entrevistar a Raúl y Roberto Sansoni, hijo y nieto de Giuseppe Sansoni. 

viernes, 10 de febrero de 2012

Rosanna Steck



Rosana Steck, nacida en Povo, Trento en 1944, llegó en 1950 a Bahía Blanca junto con su  madre, María Bertotti  para reencontrarse con su padre, Rodolfo Steck que estaba acá desde hacía tres años. Cuando la entrevistamos en julio de 2004 nos contó estas cosas:

Durante la seguda guerra, con mi mamá estuvimos en un campo de concentración, yo tenia 40 dias, en Alemania... a mi papá, que también estaba prisionero lo conocí cuando tenía 4 o 5 años. Mi mama en la época de la guerra estaba con los padres en Italia, vivíamos en un refugio, yo nací, afanaron una chiva y con eso me criaron, con leche de chiva, viste, en refugio antiaereo entre las montañas cuevas.... Mi vieja le reventó la cabeza de un palo a un alemán, salió a buscar víveres y por ahí se le cruzaba alguno y le dio un ramazo. ... Dos o tres años estuvimos. ... Ella dice que dos por tres la ponían ahí contra la pared, me agarraba a mi...pelaba bolsas de papa, pero yo estaba bien porque había dos alemanas que me habían cuidado, agarraron sábanas, me hicieron pañales, y de noche me cuidaban ellas, y mi vieja dormida me tiro así, tenia un cajón abierto para la ropita y se dio vuelta y me caí ahí, y dice que me pusieron una medallita de la Virgen desatanudos y dice que esa Virgen yo la tenía puesta, y me la habían puesto las alemanas...
...
Treinta y siete vestiditos traje, hechos por mi abuela, cuando vine de Italia y mi mamá también. Aquí, ella me mandó a aprender a bordar a máquina, me compraba cosas para bordar, me hacía sentar dos horas por día, eso tenía que aprender yo.
...
En la Lanera San Blas empecé a trabajar a los 16 años, arreglaba las telas que salían del telar con fallas con una aguja de acuerdo a la trama, la tela la vas tirando, un hilo más grueso, por ejemplo, tenés que cambiarlo todo, a veces, de punta a punta, sesenta metros.
...
Aprendí a coser cuando tenía los chicos chicos; con pedazos buenos les hacía pantaloncitos, enteritos, con una revista, con los moldes pero... porque, por necesidad, viste, aprendés a coser, no porque mi mamá me mandara o porque a mí me gustara, porque no, a mí no... los chicos me dan las medias, ahora, las miro, las dejo, las pongo en una bolsita, para que no se me pierdan Un día digo: - ‘bueno, hoy agarro la aguja’; me siento y llueve, es matemático.”



De los vestiditos de la abuela, los bordados y los ejercicios de costura, a las piezas de 60 metros en la Lanera; de las sábanas con que alguien cosió sus pañales, a los retazos con que ella cosió la ropa para sus hijos, el relato de Rosana pareciera estar signado por una serie de relaciones con "la aguja" que permiten leer desde un punto de vista particular la historia de la situación de las mujeres: la costura como la "esencia misma de la femeneidad del hogar"; el aprendizaje de costura y bordado en los años 50 en Bahía Blanca; su resistencia personal a ese tipo de actividad (y probablemente a la imagen de mujer ligada a ella); la compostura de enormes piezas de tela en una fábrica textil en los años 60 hasta el nacimiento de sus hijos; y la fabricación de prendas de vestir a partir de retazos en los años 80 y 90, en un momento en que el mundo laboral y cultural conocido se ha fragmentad y atomizado.

 Frente a los relatos de inmigración "masculinos" de ascenso y de crecimiento económico individual, o frente a la débil voz de aquellas que parecen haberse adaptado convenientemente a lo que los modelos femeninos hacían esperar de ellas, la historia de Rosanna abre una brecha para pensar en primer lugar, cuáles fueron los precios que hubo que pagar por emigrar; además, cómo las heridas profundas de la guerra y el desarraigo dejan marcas - sobre todo en los silencios, en todo aquello que las experiencias traumáticas mismas impiden sacar a la luz; y finalmente hasta qué punto la historia vivida en este lugar(historia no solo personal: crisis económicas, políticas educativas, o cambios de las condiciones laborales y de empleo) configura la propia identidad y la de la familia.

Rosanna falleció el 7 de febrero de 2012: estos fragmentos de entrevista y este parrafo tomado del trabajo hecho con Sandra Rosetti "Trentinos en Bahía Blanca: el trabajo como factor de tensión entre continuidad y cambio cultural" (2009) quieren ser una suerte de homenaje a una hermosa mujer, que lucho con coraje ante las muchísimas adversidades a las que la enfrentó la vida.

domingo, 5 de febrero de 2012

Maria Pasi + Giuseppe Ferrari ++ Cirillo Campestrin

                                            Maria Pasi + Giuseppe Ferrari (casados en Tandil, 21-2-1887)
21-1-1863 / 11-6-1942          26-5-1859 / 12-2-1903



1890

Juana Ferrari

Guerino Ferrari

Teresa Ferrari

Isabel Ferrari
22-11-1896

Settimo Ferrari (n. en Italia)
12-3-1898

Paolo Italo Ferrari (n. en Italia)
10-3-1899

Valeria Ferrari  (n. en Italia)
20-6-1901


                   Maria Pasi ++ Cirillo Campestrin (en Tandil el 14-11-1905)
                                                                                     4-8-1861

Rosa Campestrin
1906

Alfredo Campestrin
1907








Teresa Basetti + Bautista Pasi ++ Abramo Ferrari

Teresa Basetti + Bautista Pasi


Maria Fortunata Pasi
21-1-1863


Teresa Basetti ++ Abramo Ferrari


Gustavo Benvenuto Ferrari
19-1-1866

Massimiliano Ferrari
26-4-1869

Vigilio Ferrari
26-6-1872

Luigia Ferrari
13-7-1873

Luigia Linda Ferrari
31-8-1876

Egidio Ferrari
17-1-1878




Massimiliano era el padre de Sigilfredo Ferrari. 
Además, los hijos de Maria Pasi y Giuseppe Ferrari hacen un poder a su nombre para que resuelva en Italia, las cuestiones referidas a la herencia familiar

Amabile Sansoni + Aniceto Ferrari

Amabile Sansoni + Aniceto Ferrari
18-5-1857           23-3-1856


Angelo Ferrari 
3-10-1883
16-7-1910 (en America)

Carlo Ferrari
20-6-1885

Rosa Ferrari
2-8-1886

Giuseppe Ferrari
15.4.1894
22-12-1900

Agostino Vitale + Giuseppina Gianordoli
25-11-1895

Camillo Ferrari + Emma Battaia
14-7-1897
24-9-1984

Cornelio Ferrari + Albina Baroldi
23-1-1901
20-9-1957

Umberto Sansoni + Sara Trentini

Umberto Sansoni + Sara Trentini
17-5-1867...............


Leopoldo Sansoni

Placido Sansoni

Luigi Sansoni

Barone Sansoni

Eligio Sansoni

Samuele Sansoni

Elena Sansoni

Barberina Sansoni  

Luigia Sansoni

Erina Sansoni
22-5-1912

Giuseppe Sansoni + Anna Trentini

Giuseppe Sansoni + Anna Trentini
16-6-1881    ..........


Domenico Sansoni
17-3-1895

Giuditta Sansoni
4-7-1896

Fedele Sansoni
20-4-1898

Silvia Albina Sansoni
14-9-1899

Domenico Sansoni
15-5-1901

Massimo Sansoni
9-10-1902

Giuseppe Sansoni
18-12-1905

Andrea Sansoni
23-11-1907

martes, 24 de enero de 2012

Belle époque contadina


Emma Battaia  llegó a Bahía Blanca en enero de 1927, a los veinte años.
Mientras trabajaba, cantaba  Va pensiero, La Pulpera de Santa Lucía, y la Serenata Rimpianto de Toselli.

En esos años era música que conocían y cantaban todos, precisamente en los años en que empezaba a haber gramófonos y sobre todo a partir de 1922, aparatos de radio, en sus casas, allá, en esos pueblos de montaña, en el norte de Italia. Según parece Luigi Battaia, el padre de Emma, fue uno de los primeros en poseer un aparato de radio en Poia. 

Pero, ¿quién era ese músico? ¿Por qué estaba de moda? Según parece, Enrico Toselli, florentino, compuso la Serenata -su obra más famosa- cuando tenía diecisiete años, en 1900 y se hizo muy conocida inmediatamente, al ser cantada y grabada por cantantes como Beniamino Gigli y Caruso. Entre 1900 y 1907 hizo más de cincuenta presentaciones no solamente en Italia sino también en Inglaterra, Estados Unidos e incluso en Egipto, y compuso una gran cantidad de piezas musicales. Pero, en 1907 se casó con la princesa Luisa de Hasburgo-Lorena, una mujer veintitrés años mayor que él, que dejó justamente por él a su noble marido pero que, a causa del escándalo, le arruinó para siempre la carrera musical. Al final la princesa lo dejó, él compuso todavía algo más, llegó incluso a casarse de nuevo, pero murió -según mi fuente - casi olvidado en 1926.

Olvidado él, pero no su Serenata.

Esto también trae Emma y quienes llegan en esos años: esa música de moda, esas historias de amor escandalosas, y ese italiano pretensiosamente poético y refinado de la letra de la Serenata:




Come un sogno d'or
scolpito è nel core
Il ricordo ancor' di quell'amor
che non esiste più
 
Fu la sua vision
qual dolce sorriso
che più lieta fa,
col suo brillar, la nostra gioventù
 
Ma fu molto breve in me
la dolcezza di quel ben svani
quel bel sogno d'or
lasciando in me il dolor.
 
Cupo è l'avvenir sempre più tristi
i di la gioventù passata
sarà rimpianto
mi resta sol
sì rimpianto amaro e duol' nel cor!
 
Oh raggio di sole
Sul mio cammino ahimè non brilli più
Mai più, mai più


Como un sueño de oro
está grabado en el corazón
el recuerdo de aquel amor
que ya no existe más

Esa visión fue
como una dulce sonrisa
que hace más feliz
con su brillo nuestra juventud 

Pero fue muy breve en mí
la dulzura de esa felicidad, desapareció 
ese hermoso sueño de oro
dejando en mí el dolor.

Oscuro es el futuro, siempre más tristes
los días, la juventud pasada lamento,
solo me queda tanto
lamento amargo y dolor en el corazón 

Oh rayo de sol
en mi camino ya no brillas más
nunca más, nunca más.


sábado, 14 de enero de 2012

Giulio Grosselli canta "Quel mazzolin di fiori" y un Buon Anno per tutti!



11 de enero de 2012:

Giulio Grosselli (Lasino, 16-9-1925), partisano, prisionero en campos de trabajo alemanes, llegado a la Argentina en agosto de 1948, el primer presidente del Círculo Trentino de Bahía Blanca, hace su saludo y sus augurios para el año que empieza.
Con su esposa Nelly Rodriguez y su hija Mónica canta Quel mazzolin di fiori, canción tradicional, si las hay, la primera de esas que cantaban después de alguna magnífica cena, todos juntos, hace algunos años, Giulio, su hermano Mario, Carlo Dalponte, Maria Bertotti, Marcello Nicolussi, Angel Ferrari.

Quel mazzolin di fiori
che vien dalla montagna
e bada ben che non si bagna
che lo voglio regalar

Lo voglio regalar
perché l'é un bel mazzetto
lo voglio dare al mio moretto
questa sera quando lu' vien.

Stasera quando lui viene
sara una bruta cera
e perché sabato sera
lui non l'è vegnu da me.

Non l'è vegnu da me
l'è anda' da la Rosina
e perché mi son poverina
mi fa pianger e sospirar.

MI fa piangere e sospirare
sul letto dei lamenti
e cosa mai diran le genti
cosa mai diran di me.

¡Gracias Mónica, por estas imágenes, gracias Julio por tu vitalidad, tu generosidad y tu simpatía!
Y el saludo para Renzo Grosselli (sobrino de Giulio y Mario) y para toda la familia allá en Trentino.


domingo, 8 de enero de 2012

Canciones (y un regalo para el año nuevo)



24 de noviembre de 1997.
Abramo Battaia (Poia, 1913 - Bahia Blanca, 1998) recibe en su casa a Albina Bonavida, la viuda de su hermano Erino, que vino desde Italia -por un mes - a visitarlo.

Abramo canta dos canciones, L'anello che ti ho dato, y Che me ne importa mi se non son bella, que recuerda perfectamente después de 66 años de haber partido de su casa (1931).
Algo sobre la canción
L’ANELLO CHE Ti HO DATO

1- Cuando los pescadores marchigianos llegaban al Canal, a los triestinos les gustaba quedarse a la noche escuchando los cantos de esos hombres de mar. De ese modo puede haber sido aprendida eta canción, que se vincula a la tradición de "la pesca del anillo". Es un tipo de canción sentimental de moda entre ciertos autores de siglo XIX. Se difundió en Trieste alrededor de 1860 y las mujeres del pueblo todavía la cantan.

L’anello che t’ho dato
lo voglio di ritorno,
e fin che gira il mondo
l’anello voglio aver!

L’anello che m’hai dato
Non te lo voglio dare:
lo butto in fondo al mare
perché non t’amo più!

O donna, sei volubile!
O donna senza cuore!
Tu m’hai giurato amore
Con tanta falsità!

Hela aquí, cantada por Rudi Bucar en una versión del año 2007:


2- Según otra explicación, en cambio, esta sería una de las tantas canciones de emigración y trata de uno de esos dramas que, por lo que parece, solían suceder entre quienes partían y quienes se quedaban. (Se puede escuchar al coro Stelutis acá)


Io parto per l'America

Io parto per l'America
sul lungo bastimento
io partirò contento
per non vederti più.

L'anello che ti ho dato
si chiama di ritorno
presto verrà quel giorno
di gran consolazion.
E quando fui in America
sposai un'americana
addio bella italiana
non ci vedrem mai più.
Informatore: Elio Giannini, a. 32 
Ricercatore: 
Roberto Ferrari 
Data: 
1973 
Luogo: 
Toano - RE 
Al 
Coro Val Dolo di Toano RE

De la otra solo encontré la letra:





Vardè, che bel seren con tante stelle,
questa è la notte per rubar la belle.

Chi ruban donne non si chiaman ladri;
Si chiaman giovinetti innamorati.

Che cosa importa a me se non son bella
Che hò l'amante chi sa fa il pittore.

El me dipingerà come una stella
Che cosa importa a me se non son bella.



Son, evidentemente, canciones muy viejas, y de esas que suelen llamarse "populares" (por eso las letras se modifican una y otra vez), canciones que, probablemente, estuvieran de moda en los años 20. ¿Escucharían radio, en Poia, en esos años?). A veces hay quienes buscan en estos inmigrantes ese toque de color "típico" de la región de proveniencia, ese rasgo distintivo que ahora tratan de reivindicar y de valorar como algo atemporal; pero si algo suena con potencia en estas canciones es la historia, y no la historia de una región aislada: es la historia de los trentinos, venetos, friulanos que circulan entre fines de siglo XIX y principios del XX por toda el área véneta, es la historia de tantos (austríacos, vénetos, trentinos, friulanos, croatas, et al.) que emigran, es la historia de la difusión de la radio, la de la belle époque y a la vez de la miseria que a fines de los años 20 arrasa a con pueblos campesinos y montaña enteros...


Antes de que te vayas, le dice Abramo, te voy a hacer un hermoso regalo, un regalo que me cuesta caro, te voy a regalar... un negotin de le ale rose, que vendría a ser algo así como "la nada con alas rosadas".

Eso es, 'l negotin de le ale rose, estas canciones, un brindis, y los mejores augurios de felicidad para este año nuevo, 2012.

UNA REFERENCIA AL NIGUTIN, ACA

viernes, 9 de diciembre de 2011

Assunta Fruet


Assunta Fruet, viuda de Ivo Nicolussi, nacida en Pergine el 15 de agosto de 1931, abraza a sus nietas Camila y Antonela en la puerta de su casa, en Bahía Blanca.

Assunta es una de esas tantas mujeres que para poder tener su pasaje hacia a la Argentina tuvo que casarse por poder: su novio Ivo estaba ya en la Argentina con sus padres y hermanos desde 1953. Se casaron el mismo día, ella en la parroquia de Caldonazzo, junto a su padre y a otras chicas en su misma situación, él acá en la Iglesia La Piedad.

Cómo fueron las cosas acá después, esa es ya otra historia.

Hay otros Fruet en Bahía Blanca, pero descendientes de friulanos. Y de todos modos, los padres de Assunta eran, ambos alemanes, que se radicaron en Pergine despues de la primera guerra. El punto es que a veces los apellidos de "familia" - como en este caso el apellido de la numerosa familia política de Assunta - llevan a olvidar, a dejar de lado los nombres y apellidos (y con ellos sus historias) de las mujeres, sobre todo de aquellas que vinieron siguiendo a su marido: detrás del apellido del marido, del apellido de los hijos pareciera que se esfumara en cierto modo su identidad, la de sus familias; de cuántas mujeres solo tenemos el nombre una letra inicial y el apellido del marido, de cuántas mujeres solteras probablemente ya no tenemos ninguna referencia? Es el resultado de una inercia, fuertemente instalada, que lleva todo el tiempo a rastrear "genealogías", a trazar "árboles" enhiestos, como si el orgullo fuera solo el de formar parte de un grueso "tronco", con "profundas raíces". Pero si se cambia punto de vista, se deja de lado el paradigma tronco-raíz y se presta atención a las historias de las familias en tanto entramado dinámico, proteico, que se abre en tantas y tan variadas direcciones, entonces las historias de las mujeres se realzan, con sus nombres y sus apellidos, sus segundas nupcias, sus hijos, sus recuerdos, sus experiencias, que es lo que en definitivia -más que una seca red de nombres y apellidos y relaciones de parentesco - más nos interesa.

sábado, 26 de noviembre de 2011

Torta di fregolotti - Torta de almendras


Cuando llegó Amelia Battaia en 1948 a Bahía Blanca donde vivían sus hermanos Emma, Virgilio y Abramo desde hacía veinte años, trajo en su baúl una caja con una torta fregolotti hecha allá, en casa, en Poia.

O sea, tuvo la torta al menos un mes de viaje. Parece que cuanto màs se la guarda mejor resalta su sabor.

Se hace así:
Se desmenuzan 200 gramos de manteca en 300 gr de harina común; se agregan luego un buen puñado de almendras trituradas a cuchillo, 100 gr de azúcar, una pizca de sal, 1 yema de huevo. Se puede agregar cáscara de limón rallada, o una gota (una, no mas) de esencia de vainilla. Se mezcla a mano, y se pone así como si fueran migajas (que eso significa la palabra fregolotti) en la tartera enmantecada y enharinada.
Se cocina a fuego bien bajo, hasta que queda bien dorada. Se parte con los dedos.


domingo, 20 de noviembre de 2011

Vineros



Una de las tantas puntas a partir de la cual puede empezar a contarse algun aspecto particular de la historia de una familia es un objeto como este: una espita, una especie de canilla portátil para sacar vino de las bordalesas, o sea, esos toneles de madera en los que hasta mediados de los años sesenta llegaba el vino.

Esta era de Camilo Ferrari (Poia, 1897) quien se dedicó durante veinte años - entre 1935 y 1957 - al fraccionamiento y venta de vino, primero en la esquina de Rondeau y Sixto Laspiur, luego en la calle Soler al 400 (frente al salón de los deportes) y quien posa acá para la foto, cuando todavía el negocio florecía, toda la familia (Emma Battaia, su mujer, Poia 1906, y Elisa y Carlos sus hijos) trabajaba lavando botellas y damajuanas vacías, llenadolas de nuevo, tapándolas y etiquetandolas:

Camilo Ferrari en el patio de su casa en calle Soler



Pero no solo Camilo se dedicó durante varios años a esto. También sus hermanos Agustín (Poia, 1895) y Cornelio (Poia, 1901) tuvieron sus depósitos de fraccionamiento y venta de vino, uno en pleno centro, en Roca y Estomba, y el otro en Villa Mitre:


Frente del depósito de vinos de Cornelio Ferrari en calle Garibaldi, Villa Mitre  
Actualmente está ahí la sucursal del Banco Credicoop.



Angel Ferrari (Poia, 1926), uno de los hijos de Cornelio nos muestra en su casa en Villa Mitre, no solamente las espitas
sino también los taladros con que se horadaban las bordalesas para sacar el vino. (foto tomada en febrero de 2002) 

Cuando Camilo se mudo a su nueva casa-negocio de calle Soler, se instaló en la esquina de Rondeau y Sixto Laspiur su cuñado, Abramo Battaia (Poia, 1913).

Los hermanos Ferrari no solamente nunca fueron socios, sino que mantuvieron entre ellos una encarnizada competencia: se espiaban, criticaban la calidad del vino que vendían los otros, se disputaban los clientes.

Dejaron el vino a mediados de los años 50 y se dedicaron al campo uno, a la construcción los otros dos. Abramo, en cambio, siguió con el vino, fraccionando tambien él y adecuándose luego afines de los sesenta, a la venta de vino en botellas y damajuanas envasadas en origen. Abramo cerró su negocio en 1991.


Con respecto a esta actividad - a la que, sabemos, se dedicó por casi veinte años- no hemos encontrado hasta ahora ninguna foto, etiqueta o papel de Agustín Ferrari.

Tanto Elisa la hija de Camilo como Angel el hijo de Cornelio, recuerdan la intensidad del ritmo de este trabajo junto a sus padres.

En esta espita que encontré ayer en el galpón de la casa de mis padres ya no queda ningún resabio de olor a vino.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Roncegno en Saldungaray

Fernando Iseppi, su esposa Maria Montibeller, y su familia en Saldungaray

Si vas de Saldungaray a Fra-pal, pasando el arroyo El Toro, donde comienza la primera loma alta sobre mano izquierda, a 300 metro de la ruta, vas a ver dos eucaliptos inmensos: son los eucaliptos de Juan Iseppi. Y están ahí desde hace más de ochenta años, ya que él los plantó en 1925 poco después de llegar a la Argentina. El vino solo con un amigo, Emmanuele Hueller.

Pero cuando llegó a Saldungaray en 1924, ya estaban alli, no solamente sus hermanos -con sus esposas, de apellidos trentinos también ellas- sino también otras familias trentinas que desde fines del siglo XIX se radicaron en la zona como propietarios de campo, los que llegaron primero, y como arrendatarios, los que llegaron después.

En efecto, ya desde 1895 estaban en esa zona los hermanos Montibeller, nacidos los tres en Roncegno. Luigi se casó con María Toller en 1889, y tuvo al menos una hija, María Montibeller.

Pocos años después, en 1905 se afincó en Tornquist Felice Giuseppe Iseppi (hijo de Pietro Iseppi), en un campo de varios miles de hectáreas. Casado con Anna Zen, tuvo tres hijos: José, Ana y Guillermo Felix. En los años 20, Felice vendió todo y volvió a Italia con su familia.(Su hija Anna, nacida en Tornquist en 1916 falleció el año pasado en Italia; y sus nietos conservan aún fotos de sus abuelos en la Argentina)

Y en 1906 llegaron dos primos hermanos de Felice, (hijos de Basilio Iseppi) adolescentes ambos: Ferdinando Stefano Iseppi, nacido el 4 de enero de 1889 -o sea, con 17 años-, y su hermano Leopoldo, nacido el 28 de mayo de 1891 -o sea, de 15 años. Que las familias radicadas en el campo dieron una eficaz recepción y acogida a los recién llegados lo demuestra el hecho de que en pocos años cada uno de ellos tiene a su cargo un campo en arrendamiento y se casan -ambos- con mujeres hijas de trentinos: Fernando se casa con María Montibeller, la hija de Luigi y María Toller; y Leopoldo, con Gisela Zen. Cada uno de ellos tuvo, además, muchos hijos: Fernando y María Montibeller tuvieron a María, Herminia, Basilio, Juan Félix, Elena, Rene, Teresa, Néstor y Nelly.

Juan Félix Iseppi (hijo de Fernando), a los 13 años, en la cosechadora, 1930 ca.

Leopoldo, por su parte, tuvo a Catalina, Olga, Francisco, Ernesto, Delia y Lidia.
Si a ellos sumamos la familia Hueller, podemos compreder muy bien por qué Juan cuando llegó, no se sintió solo. Y sin embargo, su novia -Maria Centillegher, vino del Trentino. El tuvo cuatro hijos: Primo, Adelmo, Irma y Aldo, varios de cuyos hijos y nietos viven en Bahía Blanca.

Todos estos datos fueron investigados y ordenados por Juan Pedro Iseppi, hijo de Juan Félix Iseppi, nieto de Fernando y María Montibeller, quien vive actualmente en General Lamadrid y es vicepresidente de la Società Italiana del Mutuo Soccorso. Sería fantástico, ahora, ponerle carne y vida a estos nombres y fechas: y para empezar no es poco lo que tenemos: un molino al que, en los años veinte se encaraman un monton de niños; una máquina cosechadora con un adolescente listo para trabar en el campo; y dos inmensos eucaliptos que dan -basta acercarse a ellos- una magnífica sombra.

martes, 8 de noviembre de 2011

Ferdinando, Leopoldo y Giovanni Iseppi

Basilio Iseppi    +    Maria Montibeller



FERDINANDO STEFANO      +      Maria Montibeller
Marter 1889-1936     ........................     


LEOPOLDO     +     Gisella Zen
Marter 28-5-1891  ......................................    


GIOVANNI      +         Maria Centeliegger
Marter 27-12-1894..........................................................                 



Ferdinando Iseppi nacio el 4 de enero de 1889. Vino a la Argentina en 1906. Se casó con Maria Montibeller (argentina) en Tornquist. Tuvo nueve hijos:




- María Iseppi, 1913 + Adán Cortés
- Herminia Iseppi, 1915 +  Aurelio Bacci
- Basilio Iseppi 1917 + Morocha González
- Juan Felix + Isolina Bertellys
- Elena, 1921  +  Toribio Sagredo
- René Ricardo, 1925   +   Teodolina Eduviges Heguelein
- Teresa  +  Virginio Biaggi
- Néstor   +  Dora Etchegaray
- Nelly   +  Alberto Etchegaray

Leopoldo Iseppi nacio el 28 de mayo de 1891 en Marter. llegó con su hermano Fernando en 1906. Estuvo en Saldungaray.Se casó con Gisella (o Josefa?) Zen (argentina). Tuvieron seis hijos:

- Catalina
- Olga
- Francisco
- Ernesto
- Delia
- Lidia

Giovanni Iseppi nació el 27-12-1894 en Marter. Vino a la Argentina en 1924 junto a Hueller. Se casó con María Centilleger y tuvo cuatro hijos:





-Primo
- Adelmo
- Irma
- Aldo