sábado, 18 de enero de 2014

En qué obras trabajó Luis Sansoni mientras estuvo en Bahía Blanca (y la zona), 1924 - 1940



Luis Sansoni, 1924

En el cuaderno "Ensayo de mi memoria" (1979), Luis Sansoni cuenta detalladamente las obras en las que se ocupó en Bahía Blanca y la zona:

En Buenos Aires, en el Hotel de Inmigrantes, en la oficina de colocaciones, había un pedido de albañiles para Córdoba y Bahía Blanca. Me dijeron que tanto Córdoba como Bahía Blanca eran buenas plazas, pero me recomendaron Bahía Blanca por su clima y punto estratégico por ser puerto de mar, Córdoba un clima demasiado templado para nosotros trentinos. Nunca jamás me arrepentí de este consejo.

1924
- Trabaja en la colocación de mosaicos y azulejos en una fábrica de caramelos, con el constructor Geremia Crocitto, durante tres meses.

- Crocitto lo recomienda al arquitecto Pedro Cabré pero, después de dos día de trabajo renuncia por desinteligencias con el capataz. El trabajo que le habían encargado era la colocación del marco de una ventana a la calle en el Café Costa Rica, en la primera cuadra de calle Alsina.

- Construye un chalet en la localidad El Perdido, a las órdenes del constructor González.

1926 y primeros meses de 1927
- De regreso en Bahía Blanca, el arquitecto Cabré le encarga la reparación y ampliación del chalet, y construcción de una capilla en una estancia perteneciente a Torquato de Alvear (hermano de quien ese momento era presidente de la nación), ubicada La Pampa, estación Hucal.

1927
- Con Cabré, termina la casa Lanusse, perteneciente a uno de los dueños de la inmobiliaria Lanusse y Olaciregui:



De vuelta a Bahia Blanca, el señor Cabré me recompensó bien, estuvo muy contento por mi actuación; como el sabía que no me gustaba trabajar por día, o sea de albañil o capataz, me pidió que le ayudase a terminar una casa de mucho detalle, muy fino; esta casa era del Sr. Lanusse, de la firma Lanusse-Olaciregui; en esta terminación, que duró dos meses, mi compañero de trabajo fue un buen colocador de azulejos, un catalán llamado José Pie.

- Trabaja en la colocación de azulejos y tejas en la azoteas del Hospital Policlínico de Bahía Blanca:



En aquel tiempo se estaba construyendo en Bahía Blanca el gran Policlínico. Se trataba de un conjunto de 23 pabellones en las cercanías de la ciudad. Me puse de acuerdo con Pie de ir a ver al encargado, un tal Victor Borelli, para la colocación de las tejas de la azotea, y también los azulejos. Tuvimos suerte: después de regatear el precio por metro cuadrado de piso de la azotea, arreglamos de común acuerdo que los azulejos los dejamos para el mes entrante. Terminado el trabajo con Cabré, empezamos a trabajar en el Policlínico, colocando los pisos de los techos con baldosas cerámicas francesas. El movimiento era muy bueno, pasamos unos meses tranquilos, pero mi socio empezó a macanear con los capataces, que debían entregar los materiales y especialmente la mezcla, que la entregaban más dura que blanda. La empresa tenía una planta para la mezcla y la distribuía por los pabellones en zorras de Decauville.  Palabra y palabra va y viene, hasta que el encargado, Sr. Borelli, ordenó que el español (Pie) se retirase del trabajo, y me ordenó a mí que continuase el trabajo si a mí me gustaba; como el trabajo era bueno, o sea rendidor, continúe solo por unos pocos días. Pero el trabajo era grande y necesitaba un compañero. Como mi primo Camilo ya trabajaba de medio oficial en la construcción, lo invité a que me acompañase: aceptó enseguida y con él terminamos toda la azotea y después seguimos con los frentes. Ya estaba corriendo por el año 1927.

 
- Construcción de su propia casa en un lote de calle Misiones al 200 comprado en la firma Lanusse y Olaciregui.

- Hace unas pocas obras de construcción, reparación y ampliación en sociedad con su primo Camilo, con el arquitecto Manfrin:


De acuerdo con mi primo Camilo nos propusimos conseguir obras para construir por nuestra cuenta y trabajar en sociedad, por eso fuimos a ver a un arquitecto, Manfrin, haciéndole presente nuestro propósito. Nos prometió que en la próxima oportunidad nos llamaría, así pasó que  conseguimos la primer obra, después una reparación y ampliación, otra obra. Conseguir estos trabajos era muy duro debido a la gran competencia que había en la rama de la construcción. ...

En vista de las dificultades en la construcción resolvimos separarnos como había poca herramienta repartimos así: uno quedaba con la herramienta y el otro en dinero. En el sorteo a mí me tocó el dinero y mi primo las herramientas.

1930
- Participa en la construcción del casino de suboficiales de la Base Naval de Puerto Belgrano, junto a sus dos primos, Massimo y Giuseppe Sansoni.


- Dirige de la construcción del puente de cemento armado sobre el arroyo a la altura de la actual calle Don Bosco:



No pasó una semana que la Municipalidad de Bahía Blanca hizo que me presentase a la oficina de Obras Públicas, el director el ingeniero Sandrini me puso al tanto de mi nombramiento como capataz para la construcción de un puente de cemento armado sobre el arroyo Napostá, en la calle Río Colorado: averigüé con mismo ingeniero quién me había propuesto ya que él no me conocía, me dice que el ing. Pagano que en la actualidad era el director de Obras Públicas de la provincia de Buenos Aires. Acepté este puesto y no abrí el bar (que pensaba abrir en Villa Floresta). Y con tiempo me di cuenta del fracaso que corría si abría el negocio: la Villa Floresta no prosperó nunca todo el personal militar al salir de los cuarteles se trasladaba todo a la ciudad  Yo no abrí pero los otros negocios han sufrido todos un fracaso con el tiempo, el salón lo transformé en un departamento y lo alquilé al sargento de sanidad que por su trabajo tenía que estar cerca del cuartel. Otra vez en la construcción en el Palacio Municipal yo tenía mi escritorio recluta personal y especialista en construcción de hormigón, lo he reclutado en la vinería de mi primo Cornelio, había puesto un negocio de vino, y en su casa se reunía mucho obrero especialmente italiano. 
El trabajo salió una obra de arte y cuando estaba por terminarlo me llegó un aviso de la VII zona de la Dirección Puentes y Caminos de  la Provincia que estaba nombrado sobrestante de primera y que me presentara cuanto antes a recibir instrucciones y conversar si aceptaba el cargo .

A partir de ese momento, Luis Sansoni dirigió obras en diferentes puntos de la provincia de Buenos Aires, La Pampa y Río Negro. Durante el año 1940 ganó varias licitaciones en Vialidad Nacional:

Volví a las licitaciones de Vialidad ya que no había tanta competencia. Saqué el acceso a la estación Igarzabal, para esta obra compré un buen camión marca República, después de esta, Villalonga, Pedro Luro. Ya con estas obras corría el año 1940. Después salió Nicolás Levalle, todas estas obras se llamaban “Obras de la Ley Mitre” y se llamaban así por cuanto el estado ... al dar la concesión  de los ferrocarriles por medio de la ley obligaba a la empresa a depositar el 2% de la entrada de los ferrocarriles a un fondo que se destinaba únicamente a la construcción de caminos en acceso a las estaciones ferroviarias.

Finalmente se radicó con su familia en la ciudad de Mendoza.


(De "Ensayo de mi memoria", de Luis Sansoni, 1979)



jueves, 16 de enero de 2014

Qué hicieron los que no fueron al frente 1914-1918 (Luis Sansoni, Ensayo de mi memoria)

De Ensayo de mi memoria, de Luis Sansoni (Poia, 1904 - Mendoza, 2000)




A los 6 años concurrí a la escuela primaria, hasta 4 grado porque a causa de la guerra mundial estallada en agosto de 1914, en 1915 suspendieron la escuela debido a que estaba muy cerca el frente de batalla con Italia. La suspensión de la guerra duró todo el tiempo que duró la guerra, o sea hasta 1919. (p.2)
 
Así llegué a 1915, en la primavera, a mi padre y mi hermano mayor los reclutaron para la guerra, los únicos que quedamos para trabajar la campaña fuimos yo y mi hermano Samuele. Nos ocupábamos de cortar el pasto, sembrar, o sea todos trabajos de la chacra. Siempre junto a mi pobre madre que cuidaba la casa y en las horas libres trabajaba el campo. Debido a que todo hombre útil había sido llamado a la guerra, muchísimas familias no tenían gente para trabajar, y no faltaban mujeres que pedían ayuda a mi mamá para que yo y mi hermano fuéramos a trabajar en menesteres más urgentes, así a pesar de nuestro propio trabajo, debimos ayudar a muchos vecinos; ¡qué juventud pasamos!, trabajar todos los días, aún los estivos; pero nunca nos quejamos, siempre contentos.

                Al cumplir los 13  años (1917) los alemanes me militarizaron para trabajar en el camino, sacar nieve en invierno, y en verano poner ripio en el camino. En ese año trabajé junto a prisioneros rusos y mujeres refugiadas de los pueblos en la línea del frente de combate. (p. 3)
                Terminada la guerra, vuelto mi papá y hermano a la casa, ya no hacía falta en casa para trabajar la tierra tanto yo como mi hermano mayor Samuele, y debido a la gran demanda de mano de obra en la zona devastada por cuatro años de guerra, en primavera de 1919 fuimos a trabajar en la reconstrucción de los pueblos destruidos.



miércoles, 15 de enero de 2014

La voz de Luis Sansoni: el cuaderno Ensayo de mi memoria (1979) y una entrevista de cuatro horas (1998)

Sara Sansoni con la fotografía de bodas de sus padres, Iole y Luigi Sansoni, Mendoza, 2012.

Si unas cuantas cosas podemos saber acerca de la llegada de inmigrantes trentinos a Bahía Blanca desde fines de siglo XIX y en especial, a mediados de la década del '20 es gracias a Luis Sansoni -llegado a esta ciudad en el año 1924, junto a su primo Camilo Ferrari, su cuñado Francisco Floriolli y otros dos compaesanos, Sabino Segalla y Silvio Pasi-, y a un par de afortunadas circunstancias.

Una: a Luis Sansoni, que vivió 96 años (1904-2000), tuve la posibilidad de entrevistarlo extensamente en el año 1998 en su casa en Mendoza, donde se radicó a fines de la década del'50.

La otra: el año pasado, de visita en casa de su hija Sara, pude copiar un cuaderno escrito en el año 1979, cuyo título es Ensayo de mi memoria, en el que relata con todo detalle su vida y aprendizaje del oficio de constructor en Poia y sus primeros año en Bahía Blanca y la zona.

Estos dos testimonios vienen a completar y dar sentido a una gran cantidad de datos sueltos que se pueden encontrar tanto en la colección de cartas de Camilo Ferrari como en varias de las entrevistas que hemos realizado con descendients de sus compañeros de viaje y familiares.

sábado, 11 de enero de 2014

Los 21 escalones de la casa de calle Garibaldi (Trentinos en Villa Mitre)

Duilio, hijo de Albina Baroldi y Cornelio Ferrari. Mendoza, septiembre de 2012.


Duilio recuerda a su madre Albina Baroldi, y su casa en Villa Mitre en su infancia (primeros años de la década del '40):

Esa casa frente a la plaza, en Garibaldi, Villa Mitre, el segundo piso tenía 21 escalones, me acuerdo siempre, tremendos escalones de veintitantos centímetros, eran, no eran escalones comunes, había que subir empinado y bueno nosotros, cuando hacíamos lío, nos peleábamos, qué se yo, disparábamos para arriba y ahí escuchábamos que venía atrás, la mami para darnos la paliza, y saltaba los escalones, ta, ta, ta, se sentía por las chancletas que llevaba, ta, ta, ta, y nos escondíamos en el baño, o debajo de la cama o en cualquier lugar para escaparnos.
Yo me acuerdo que a nosotros nos tenía cortitos, no? Porque aparte tenía un buen físico, así, era grandota, y tenía una manaza más grande que la mía...


Lo que recuerdo siempre, los domingos, o feriados así, ella hacía la pasta, estiraba así, eran unos tremendos pedazos así de pasta estirados con el palo de amasar y después lo cortaba, los enrollaba y después los cortaba con el cuchillo a mano, y hacía los tallarines para todos, comíamos. Te imaginás, tres varones, papá y estaba Andrés también, éramos cinco varones que comíamos como descosidos, te imaginás que hacía una cantidad de pasta…

viernes, 10 de enero de 2014

Una copa en lo de Ferrari (Trentinos en Villa Mitre)





Angel Ferrari y  su esposa Luisa, 5-1-2014




En el negocio de vino de mi papa venían muchos extranjeros, polacos, belgas, italianos calabreses, napoletanos. Viajaban en el tren local a White, trabajaban en el puerto, y a la vuelta bajaban en la estación Sud, cruzaban el puente Negro, también iba gente del molino América que trabajaba en la estiba con bolsas y venían caminando hasta el negocio de mi papá ahí en Garibaldi, a tomar la copa, antes de volver a su casa, se quedaban un rato mientras tomaban; cansados que venían del puerto, con la calor, se tomaban medio litro, había unas mediditas de medio litro, tres vasos salían, a veces se mareaban un poco. Había un calabrés que cuando estaba un poquito…  empezaba a cantar,  agarraba la escoba en el negocio se ponía a tocar la guitarra con la escoba...

Mi papá tenía cinco mesitas adentro, el sábado a la tarde se ponían a  jugar a los naipes, había uno que tocaba una "verdulera" un acordeón a piano, pero cuando se pasaban un poco... mi papá sacaba un bastón que tenía y lo empezaba a frotar por el mostrador y le decía: fulano, tenés que mandarte a mudar, fulano anda a dormir, nich mehr, Basta, en alemán. 
Pero todos lo querían muchísimo. 
Funcionó hasta 1949.

 Local en calle Garibaldi, frente a la plaza de Villa Mitre



lunes, 30 de diciembre de 2013

Los primeros eslabones

Al recomponer las cadenas familiares de inmigrantes trentinos en esta zona encontramos que los primeros, fueron en realidad unos pocos, probablmente fueron uno, o dos. Sería interesantísimo saber  por qué razón histórica, concreta (no conjeturas deducidas de datos generales, vagos) Fulano de tal se vino hasta Bahía Blanca o Ingeniero White (y a partir de ahí fue llegando una gran cantidad de hermanos, sobrinos, mujeres, sobrinos de esas mujeres), y por lo que vamos viendo hasta ahora, habiendo estado primero en otros sitios antes de llegar a Bahia Blanca.

Cirillo Campestrin en Ing White (y a partir de él su mujer Pasi, los Ferrari de varias ramas, Sansoni, Battaia, Baroldi, Dal Ponte, Gianordoli, Grosselli)

Giocondo Menestrina ( y a partir de él Segatta, Nardelli).